Cúcuta, Col.- La operación para intentar introducir ayuda humanitaria a Venezuela se encontró el sábado con la resistencia de la Guardia Nacional y la Policía Nacional, que se enfrentó con manifestantes en las inmediaciones de las fronteras con Brasil y Colombia en una jornada que dejó al menos dos fallecidos y más de 300 heridos.
La operación de la oposición comenzó con Juan Guaidó dando la salida a los primeros camiones con ayuda desde una bodega en la ciudad colombiana de Cúcuta para que se dirigieran a la frontera venezolana.
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando decenas de personas salvaron cajas con alimentos y medicinas de dos camiones que fueron incendiados en uno de los puentes internacionales entre Colombia y Venezuela, donde horas antes más de medio centenar de militares y policías se declararon contra el presidente Nicolás Maduro, que decidió romper relaciones diplomáticas con el gobierno colombiano por apoyar al líder opositor Juan Guaidó.
Juan Guaidó agradeció el apoyo de la comunidad internacional, a la vez que rechazó la quema de los dos camiones que calificó de “crimen de lesa humanidad”.
“Seguimos recibiendo el respaldo de la comunidad internacional, que ha podido ver, con sus propios ojos, cómo el régimen usurpador viola el Protocolo de Ginebra, donde se dice claramente que destruir la ayuda humanitaria es un crimen de lesa humanidad”, dijo Guaidó en su cuenta de Twitter.
La oposición venezolana, encabezada por el autodeclarado presidente interino Guaidó, movilizó desde temprano camiones con alimentos y medicinas en algunos puntos fronterizos, y aunque hubo unos primeros reportes de que se había logrado introducir algunos cargamentos por Brasil, los vehículos se quedaron en los puntos limítrofes.
Por la tarde, dos camiones que habían entrado a territorio venezolano en la frontera con Colombia fueron incendiados -según algunos testigos por guardias nacionales- y la gente tuvo que movilizarse para intentar rescatar las cajas con la ayuda humanitaria.
Los enfrentamientos comenzaron temprano en la localidad venezolana de Ureña, fronteriza con la ciudad colombiana de Cúcuta, cuando los militares de la Guardia Nacional lanzaron gases lacrimógenos y balas de goma contra la gente que intentaba llegar al puente fronterizo.
Más tarde se registraron otros enfrentamientos en la localidad suroriental de Santa Elena de Uarién, cercana a la frontera con Brasil, donde una médico dijo a The Associated Press que dos manifestantes fallecieron y otros 21 resultaron heridos.
Los altercados se extendieron hasta el final de la tarde cuando militares, montados en una tanqueta, disparaban gases lacrimógenos hacia decenas de manifestantes, algunos con los rostros cubiertos, que protegidos por barricadas de basura, se enfrentaban a guardias nacionales.









