Hospitales libaneses alertan de "crisis sanitaria" si continúan los apagones

Hospitales libaneses alertan de crisis sanitaria si continúan los apagones
Líbano vive una grave crisis económica que ha derivado en una escasez de productos básicos / Foto: AP

BEIRUT, Líbano (EFE).- El Sindicato de Hospitales del Líbano advirtió hoy de una posible "crisis sanitaria" si no les garantiza pronto el suministro eléctrico, pues a varios centros se les están agotando las reservas de combustible para hacer funcionar los generadores mientras la electricidad gubernamental llega apenas un par de horas al día.

"Los hospitales se enfrentan a un gran problema por no poder conseguir diésel para operar los generadores mientras experimentan cortes de electricidad de no menos de 20 horas diarias", alertó el gremio en un comunicado, en medio del fuerte deterioro de la crisis económica que sufre el país desde hace semanas.

Las horas de luz proporcionadas por el sistema eléctrico público, muy limitado desde la guerra civil finalizada en 1990, se han visto todavía más reducidas en las últimas semanas, a la par que una grave crisis de combustible dificulta el acceso al diésel del que beben los generadores privados.

Mientras continúan las colas en las gasolineras y crece un mercado paralelo de venta de combustible en negro a precios desorbitados, el sindicato anunció que varios hospitales están en "peligro" inminente de quedarse sin diésel "durante horas", amenazando "las vidas de los pacientes".

"El Sindicato de Hospitales pide a los responsables que trabajen inmediatamente en la resolución de este problema para evitar una posible crisis sanitaria", concluyó la agrupación en su nota.

La crisis desatada en el país mediterráneo a finales de 2019 es considerada ya una de las diez peores del mundo desde mediados del siglo XIX, empeorando recientemente con una nueva pérdida de valor de la moneda local, más inflación y una fuente escasez de productos básicos como medicinas, materiales médicos y combustible.

La renuncia la semana pasada del primer ministro designado, Saad Hariri, tras nueve meses sin lograr formar gobierno por falta de consenso político ha supuesto la enésima demora a la búsqueda de soluciones para evitar lo que expertos y líderes políticos describen como un inminente "colapso financiero".