Israel retrasa desescalada en áreas ultraortodoxas con alta tasa de contagios

Israel retrasa desescalada en áreas ultraortodoxas con alta tasa de contagios
Judíos ultraortodoxos se reunieron para un funeral a pesar del confinamiento decretado por Israel / Foto: AP

JERUSALÉN (EFE).- El Gobierno israelí ratificó hoy la primera fase de la desescalada que comienza el domingo en Israel, pero la retrasará hasta el día 21 en áreas ultraortodoxas que registran una alta tasa de infecciones de coronavirus.  

Estas son las llamadas "zonas rojas", donde podrán abrir los centros preescolares, pero se mantendrán las restricciones que se cancelan en el resto del país como la prohibición de alejarse un kilómetro del domicilio y de visitar otras viviendas. 

La primera fase alivia el estricto cierre nacional, que comenzó el 18 de septiembre, con la apertura de parques naturales y playas, de negocios no esenciales que no reciben clientes y de los restaurantes que podrán servir comida a domicilio.  

La mayoría del país recuperará el día 18 cierta normalidad, aunque se mantiene la limitación de reunión en lugares públicos a veinte personas y a diez en interiores. 

Seis áreas de mayoría ultraortodoxa, entre ellas barrios de Jerusalén y colonias israelíes en Cisjordania ocupada, tendrán que esperar hasta el miércoles aunque las guarderías y los centros de asistencia pondrán comenzar a funcionar.  

La comunidad ultraortodoxa en Israel, un 12% de la población israelí con 1.1 millones de ciudadanos, ha llegado a concentrar el 40% de las infecciones del total nacional y las reticencias para seguir las normas de confinamiento les ha enfrentado con la Policía en más de una ocasión.  

Las regulaciones aprobadas hoy para suavizar el cierre nacional estarán en vigor hasta el 31 de octubre, pero el Gobierno advierte de que en cualquier momento pueden volver las limitaciones si la morbilidad aumenta. 

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, insistió hoy en que la desescalada será lenta. El plan por fases intenta evitar el repunte de infecciones que precipitó la rápida reapertura del primer confinamiento y generó una segunda ola con las peores cifras de infecciones y muertos en septiembre. 

Ayer, Israel registró poco más de 1,600 contagios de los 9,000 que llegó a alcanzar al principio del confinamiento. 

Con alrededor de nueve millones de habitantes, más de 300,000 han contraído el virus y 2,128 personas han fallecido desde el inicio de la pandemia.