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La ONU condena los últimos ataques contra el personal humanitario en la República Centroafricana

Por EFE

Abril 20, 2022 01:25 p.m.

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Bangui, 20 abr (EFE).- La ONU condenó hoy los últimos ataques contra personal humanitario ocurridos los pasados 7 y 9 de abril en la República Centroafricana (RCA), país en conflicto desde finales de 2012 y donde el 63 % de la población necesita asistencia este año.

"Cada vez que los trabajadores humanitarios son atacados, la vida de miles de personas vulnerables corre peligro", declaró en un comunicado Denise Brown, coordinadora y máxima responsable humanitaria de la ONU en la RCA.

Según la ONU, a principios de abril seis cooperantes y un trabajador del distrito sanitario de la prefectura de Basse-Kotto (centro-sur) resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, en dos ataques.

"Los ataques obligaron a una organización humanitaria a suspender sus clínicas móviles y sus actividades para mejorar el acceso al agua potable de unas 11.000 personas en zonas remotas de la prefectura de Basse-Kotto", indicó el comunicado.

Según la ONU, entre el 1 de enero y el 15 de abril de este año, se registraron 43 incidentes que afectaron a las organizaciones humanitarias en la RCA y 11 trabajadores humanitarios resultaron heridos.

La RCA es uno de los países más difíciles para los trabajadores humanitarios y el año pasado registró al menos un incidente por día, la mitad de los cuales fueron robos, asaltos e incursiones.

No obstante, Brown advirtió de que las principales víctimas del conflicto en la RCA son los civiles.

"La ayuda humanitaria es una cuestión de vida o muerte para millones de personas. Los trabajadores humanitarios que acuden a su rescate de forma neutral e imparcial deben tener acceso libre y seguro", agregó la responsable de la ONU.

Se estima que más de tres millones de personas en la RCA, el 63% de la población, necesitarán ayuda humanitaria este año, de las cuales 2,2 millones son personas con necesidades graves que, según las organizaciones humanitarias, podrían no sobrevivir sin la asistencia y protección necesarias.

El pasado 15 de abril, la ONG Acción Contra el Hambre (ACH) anunció que había suspendido algunas de las actividades que realizaba en el centro-sur de la República Centroafricana (RCA) después de un ataque contra su personal que causó cinco heridos el día 7 de ese mes en Basse-Kotto.

La RCA vive un escenario de violencia sistémica desde finales de 2012, cuando una coalición de grupos rebeldes procedente del noreste de mayoría musulmana -los Séléka- tomó Bangui, la capital, y derrocó al presidente François Bozizé tras diez años de Gobierno (2003-2013), dando inicio a una cruenta guerra civil.

Como resistencia contra los ataques de los Séléka se formaron entonces milicias cristianas anti-Balaka que, como el primer grupo, terminaron divididos en varias facciones armadas.

Poco antes de las elecciones presidenciales del 27 de diciembre de 2020 -que la oposición pidió anular tras no poderse abrir más del 40 % de los centros de votación por motivos de inseguridad-, varios grupos armados se unieron formando la Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC) que intentó tomar la capital en enero de 2021.

En octubre de ese año, el presidente centroafricano declaró un alto el fuego unilateral con el objetivo de facilitar el diálogo nacional.

A pesar de estos avances, todavía dos tercios del país -rico en diamantes, uranio y oro- están controlados por milicias y, según la ONU, unas 692.000 personas están desplazadas internamente.