Muerte del líder de Al Qaeda no debe frenar el diálogo con los talibanes, afirma ONG

Muerte del líder de Al Qaeda no debe frenar el diálogo con los talibanes, afirma ONG

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KABUL (EFE).- La organización Human Rights Watch (HRW) pidió este jueves a Estados Unidos que la muerte en Kabul del líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, no detenga las conversaciones entre Washington y los talibanes para que se relajen las restricciones que mantiene a Afganistán, que carece de liquidez financiera.

El ataque aéreo de Estados Unidos el pasado domingo que mató al líder de Al Qaeda "no debería hacer descarrilar las conversaciones en curso entre EE.UU. y Afganistán para llegar urgentemente a un acuerdo que permita a los afganos comunes participar en actividades comerciales legítimas", indicó HRW en un comunicado.

El comunicado indica que la eliminación de restricciones impuestas por Estados Unidos, el Banco Mundial, y otros donantes sobre el sistema financiero de Afganistán hace casi un año tras la llegada de los talibanes al poder es fundamental para facilitar la reactivación de la actividad económica legítima y la ayuda humanitaria en la nación.

La muerte de Al Zawahiri, de la que informó la Casa Blanca, ocurrió en la mañana del domingo cuando el líder de la organización terrorista se encontraba en el balcón de su residencia en Kabul y un dron le disparó dos misiles Hellfire.

El Gobierno talibán condenó "enérgicamente este ataque, que se produjo por el motivo que fuera", dijo en un comunicado en el que no confirmó el resultado de la operación anunciado por el presidente estadounidense, Joe Biden.

Aunque los talibanes y Estados Unidos han intentado negociar fórmulas para la liberación de los fondos afganos, la operación estadounidense hecha sin el consentimiento de Kabul ha supuesto un nuevo punto de fricción entre las partes que se acusan mutuamente de violar el acuerdo de paz firmado en Doha, a principios de 2020.

Estados Unidos acordó la retirada completa de las fuerzas estadounidenses de Afganistán bajo la condición, entre otros puntos, de evitar que Afganistán volviera a convertirse en santuario de terroristas como ocurrió durante su anterior régimen entre 1996 y 2001.

Pero "independientemente del estatus o la credibilidad de los talibanes con los gobiernos extranjeros, las restricciones económicas internacionales siguen provocando la catástrofe del país y perjudicando al pueblo afgano", dijo en el escrito el director de incidencia en Asia de Human Rights Watch, John Sifton.

"La intensificación de esta crisis de hambre y salud en Afganistán es urgente y su raíz está en la crisis bancaria", remarcó.

Con el fin de impedir el acceso de los islamistas a los fondos del país, pese a algunas relajaciones en el último año, desde el 15 de agosto de 2021 Afganistán no ha podido acceder a sus reservas de divisas ni procesar o recibir la mayoría de las transacciones internacionales.

"Como resultado, el país continúa sufriendo una importante crisis de liquidez y falta de billetes. Las empresas, los grupos humanitarios y los bancos privados continúan informando de amplias restricciones en sus capacidades operativas", detalló.