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Jerusalén.- El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu invitó el jueves a su rival político Benny Gantz a formar un gobierno de unidad nacional con él y sus aliados religiosos, una oferta que fue recibida con frialdad en medio de un estancamiento tras las elecciones de esta semana.
El punto muerto de antemano incrementó la especulación de una tercera convocatoria electoral a realizarse en los próximos meses, apenas dos días después de una inédita repetición de los comicios generales que dejó a los dos principales partidos políticos del país sin una vía clara para formar un gobierno de coalición.
Aunque quedan por delante semanas de negociaciones para la creación de un gobierno de coalición, las condiciones fijadas por los partidos podrían obstaculizar la firma de un acuerdo de gobierno a tiempo, lo que derivaría en una tercera elección.
Con casi el total de los votos contados el jueves, el partido de centro Azul y Blanco ocuparía 33 de los 120 escaños del Parlamento israelí. El Likud, la formación conservadora de Netanyahu, ostentaría 31. Sin embargo, ninguno de los dos partidos puede conseguir una coalición mayoritaria de 61 escaños con sus aliados más pequeños.
“Durante toda la campaña hice un llamado para un gobierno de derecha, pero desafortunadamente los resultados de las elecciones muestran que eso no es posible”, señaló Netanyahu en un comunicado en video. “Por lo tanto, no hay más remedio que formar un gobierno de unidad más amplia”.








