“No han ganado”, dice Mike Pence

Washington.- El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, condenó este miércoles la violencia registrada durante el asalto al Capitolio y espetó a quienes protagonizaron la insurrección, todos ellos seguidores del presidente Donald Trump: “No han ganado”.
Pence y el líder de la mayoría republicana en el Congreso, Mitch McConnell, pronunciaron sendos discursos de condena del asalto al Legislativo cuando ese órgano reanudó la sesión que había quedado interrumpida horas antes por el ataque, destinada a validar el resultado de las elecciones.
“A quienes desataron hoy el caos en nuestro Capitolio: ustedes no han ganado. La violencia nunca gana. La libertad siempre gana. Y esta sigue siendo la casa del pueblo”, dijo Pence, que ha gobernado durante cuatro años como “número dos” de Trump y ha sido una de sus figuras más leales.
El vicepresidente volvió al Congreso para presidir la sesión de ratificación de los resultados de las elecciones, horas después de haber desafiado a Trump, que le pedía arrogarse un poder que no le otorga la Constitución e impedir que se certificara lo votado por millones de estadounidenses en estados clave.
Pence aclaró que la Constitución no le permitía hacer eso, y poco después los seguidores del presidente se dirigieron luego al Capitolio y entraron por la fuerza en el edificio.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, describió como “terroristas domésticos” a los responsables del asalto y pidió que se les procese por sus delitos “sin ningún tipo de indulgencia”.
“Esto será una mancha en nuestro país, que no se borrará fácilmente. La última (muestra) del terrible e indeleble legado del presidente número 45 de Estados Unidos, sin duda el peor que hemos tenido”, añadió Schumer.
Washington.- El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, condenó este miércoles la violencia registrada durante el asalto al Capitolio y espetó a quienes protagonizaron la insurrección, todos ellos seguidores del presidente Donald Trump: “No han ganado”.
Pence y el líder de la mayoría republicana en el Congreso, Mitch McConnell, pronunciaron sendos discursos de condena del asalto al Legislativo cuando ese órgano reanudó la sesión que había quedado interrumpida horas antes por el ataque, destinada a validar el resultado de las elecciones de noviembre.
“A quienes desataron hoy el caos en nuestro Capitolio: ustedes no han ganado. La violencia nunca gana. La libertad siempre gana. Y esta sigue siendo la casa del pueblo”, dijo Pence, que ha gobernado durante cuatro años como “número dos” de Trump y ha sido una de sus figuras más leales.
“Condenamos la violencia que tuvo lugar aquí en los términos más fuertes posibles. Estamos de luto por la pérdida de vidas en este lugar sagrado, y las heridas que han sufrido los que defendieron nuestro Capitolio”, añadió.
El vicepresidente volvió al Congreso para presidir la sesión de ratificación de los resultados de las elecciones, horas después de haber desafiado a Trump, que le pedía arrogarse un poder que no le otorga la Constitución e impedir que se certificara lo votado por millones de estadounidenses en estados clave.
Pence aclaró que la Constitución no le permitía hacer eso, y poco después los seguidores del presidente se dirigieron luego al Capitolio y entraron por la fuerza en el edificio.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, describió como “terroristas domésticos” a los responsables del asalto y pidió que se les procese por sus delitos “sin ningún tipo de indulgencia”.
“Este presidente merece una gran parte de la culpa. Esta turba fue en buena parte un resultado de los actos del presidente Trump”, sentenció Schumer.
“Esto será una mancha en nuestro país, que no se borrará fácilmente. La última (muestra) del terrible e indeleble legado del presidente número 45 de Estados Unidos, sin duda el peor que hemos tenido”, añadió.
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