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La decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel sigue generando tensiones / Foto: Archivo
NACIONES UNIDAS (EFE).- Palestina aseguró hoy en la ONU que no se plegará a "amenazas, intimidación o acciones punitivas" y seguirá manteniendo su oposición a la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.
"No se puede poner un precio a los derechos y la dignidad de ningún pueblo", defendió el embajador palestino ante Naciones Unidas, Riyad Mansur, en un discurso ante el Consejo de Seguridad.
Aunque no le mencionó directamente, Mansur pareció responder en su intervención al presidente estadounidense, Donald Trump, quien hoy acusó a los dirigentes palestinos de haber "faltado al respeto" a su vicepresidente, Mike Pence, al negarse a recibirle.
"Nuestra postura no pretende ser una falta de respeto y no debería ser traducida de esa forma por nadie", dijo el diplomático.
Al contrario, según Mansur, se trata de una posición "anclada en un pleno respeto" de la ley, la justicia y la igualdad, la Carta de Naciones Unidas y el consenso internacional sobre los parámetros de una solución pacífica al conflicto palestino-israelí.
Trump, tras reunirse hoy en Davos (Suiza) con el primer ministro de Israel, Benjamín Natanyahu, amenazó con suspender la ayuda a los palestinos mencionando su negativa a verse con Pence durante el viaje que efectuó recientemente a la región.
La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, acusó al líder palestino, Mahmud Abás, de insultar al presidente de su país, Donald Trump, y aseguró que no tiene "valor" para buscar la paz.
Haley criticó con dureza un discurso pronunciado este mes por Abás en el que consideró que el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de EE.UU. fue una "bofetada en la cara".
"Rechazó cualquier papel estadounidense en las negociaciones de paz. Insultó al presidente estadounidense", dijo la diplomática en una intervención ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
En los últimos días, Estados Unidos anunció la congelación de parte de los fondos que preveía aportar este año a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) y confirmó su intención de trasladar a Jerusalén su embajada en Israel.
NACIONES UNIDAS (EFE).- Palestina aseguró hoy en la ONU que no se plegará a "amenazas, intimidación o acciones punitivas" y seguirá manteniendo su oposición a la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.
"No se puede poner un precio a los derechos y la dignidad de ningún pueblo", defendió el embajador palestino ante Naciones Unidas, Riyad Mansur, en un discurso ante el Consejo de Seguridad.
Aunque no le mencionó directamente, Mansur pareció responder en su intervención al presidente estadounidense, Donald Trump, quien hoy acusó a los dirigentes palestinos de haber "faltado al respeto" a su vicepresidente, Mike Pence, al negarse a recibirle.
"Nuestra postura no pretende ser una falta de respeto y no debería ser traducida de esa forma por nadie", dijo el diplomático.
Al contrario, según Mansur, se trata de una posición "anclada en un pleno respeto" de la ley, la justicia y la igualdad, la Carta de Naciones Unidas y el consenso internacional sobre los parámetros de una solución pacífica al conflicto palestino-israelí.
Trump, tras reunirse hoy en Davos (Suiza) con el primer ministro de Israel, Benjamín Natanyahu, amenazó con suspender la ayuda a los palestinos mencionando su negativa a verse con Pence durante el viaje que efectuó recientemente a la región.
La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, acusó al líder palestino, Mahmud Abás, de insultar al presidente de su país, Donald Trump, y aseguró que no tiene "valor" para buscar la paz.
Haley criticó con dureza un discurso pronunciado este mes por Abás en el que consideró que el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de EE.UU. fue una "bofetada en la cara".
"Rechazó cualquier papel estadounidense en las negociaciones de paz. Insultó al presidente estadounidense", dijo la diplomática en una intervención ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
En los últimos días, Estados Unidos anunció la congelación de parte de los fondos que preveía aportar este año a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) y confirmó su intención de trasladar a Jerusalén su embajada en Israel.








