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Carlo Cottarelli fue designado como primer ministro italiano / Foto: EFE
ROMA, Italia (EFE).- La decisión del jefe del Estado de Italia, Sergio Mattarella, de no aceptar a Paolo Savona, crítico con el euro, para ejercer como ministro de Economía en un posible Gobierno entre el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga ha dividido a los partidos y a la opinión pública.
Italia vive una grave crisis política tras 85 días sin Gobierno y después de que el domingo Mattarella reiterara su negativa a aceptar a Savona en un futuro Ejecutivo, una decisión que provocó que el jurista Giuseppe Conte renunciara a intentar impulsar un proyecto para dirigir Italia.
El presidente confirió hoy esta tarea al exdirigente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Carlo Cottarelli, algo que ha generado mucha tensión y ha dividido a la opinión pública y a los políticos, entre quienes apoyan a Mattarella y creen que defendió las instituciones italianas y quienes opinan que fue una intervención que perjudica la democracia.
El Cinco Estrellas y la Liga han mostrado su rechazo firme al proceder de Mattarella y los "grillinos" han anunciado que depositarán en el Parlamento lo que se conoce como "acto de acusación", un proceso de destitución contra el Jefe de Estado por haber impedido la formación del Gobierno.
Por su parte, el líder de la Liga, Matteo Salvini, ha dicho a los medios que "hoy no hay un gobierno porque el presidente de la República ha hecho de árbitro a favor de un equipo".
El secretario de la Liga en Lombardía, Paolo Grimoldi, también ha criticado el veto de Mattarella y ha pedido a los miembros de este partido que gobiernan en esta región del norte de Italia que retiren "de las oficinas públicas la foto de Mattarella" porque considera que ya "no es un garante imparcial de los ciudadanos".
La movilización a favor de Mattarella se ha sentido desde otros sectores políticos, empezando por el Partido Demócrata (PD), que acaba de gobernar durante los últimos cinco años.
El PD ha organizado para hoy una serie de concentraciones en distintas ciudades para mostrar su simpatía con el jefe del Estado, mientras que el secretario general regente de esta formación, Maurizio Martina, ha valorado que Mattarella ha defendido "la soberanía italiana".
También el ministro saliente de Desarrollo Económico, Carlo Calenda, ha considerado que "el discurso del presidente Mattarella representa lo mejor de Italia", mientras que Renato Brunetta, de Forza Italia -partido liderado por Silvio Berlusconi- ha señalado que Mattarella se ha limitado a ejercer "las prerrogativas previstas en la Constitución".
La delicada situación en la que se encuentra el país también ha dividido a la opinión pública y en las redes sociales se acumulan los mensajes a favor y en contra de su figura.
Tanto es así que en Twitter se han creado dos etiquetas una que dice "yo estoy con Mattarella" y otra, justo lo contrario.
Ministros como el de Cultura, Dario Franceschini, de Defensa, Roberta Pinotti, y miembros del PD como Monica Cirinnà, impulsora de la ley que reconoce las uniones civiles entre homosexuales, han utilizado la primera para mostrarse al lado del presidente de Italia.
Con la etiqueta "yo no estoy con Mattarella" se pueden leer diversos mensajes que atacan al presidente y consideran que ha traicionado la democracia en Italia.








