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Fort Lauderdale, Flo.- A los pasajeros de un crucero cuyo viaje se volvió una pesadilla finalmente les permitieron el viernes salir de sus camarotes y bajar a tierra por primera vez en semanas, después que 14 personas enfermas de gravedad fueron desembarcadas y transportadas a hospitales en Florida que se preparan para recibir una avalancha de pacientes con coronavirus.
Se espera que el éxodo de pasajeros del Zaandaam y del Rotterdam continúe hasta este sábado, informaron las autoridades. Los residentes de Florida estaban desembarcando primero, seguidos por el resto de los pasajeros. Después de un chequeo realizado por paramédicos, las personas sin síntomas de COVID-19 eran llevadas en autobuses directamente al aeropuerto escoltados por agentes en motocicletas.
El jefe de policía del condado Broward, Gregory Tony, mandó a más de 70 agentes para desembarcar y transportar a los pasajeros.
“Es mucho trabajo humano, pero vale la pena. No queremos que muera nadie en las embarcaciones”, dijo Tony, y agregó que no había por qué seguir rechazando a los navíos. “No es un barco pirata... estos son nuestros hermanos y hermanas en este planeta”.
En cuanto a quienes necesitan atención médica, funcionarios de salud dijeron en un comunicado que 10 de los pacientes fueron llevados a su hospital en condición moderada. Tres más fueron llevados a otro hospital local.
Carnival Cruise dijo que su último crucero con pasajeros que llegará a Estados Unidos desde la declaración de la pandemia será el Coral Princess, cuyo arribo a Port Everglades está previsto para el sábado con más de 1.000 pasajeros que han estado aislados en sus camarotes, incluidos 12 con casos confirmados de COVID-19.








