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Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió este sábado un mensaje a sus correligionarios del Partido Republicano: será implacable con cualquiera que apoye a la oposición demócrata y facilite la apertura de un juicio político en su contra.
El mandatario usó como cabeza de turco a Mitt Romney, actual senador por el estado de Utah que, en las elecciones de 2012, perdió frente al expresidente Barack Obama (2009-2017) y que, durante la campaña de 2016, se mostró muy crítico con Trump, al que llegó a tachar de “fraude”.
El viernes por la noche, en un comunicado, Romney calificó de “equivocada” y “espantosa” la polémica llamada telefónica del 25 de julio, en la que Trump pidió a su homólogo ucraniano, Vladímir Zelenski, que investigara por corrupción en Ucrania a la familia del exvicepresidente Joe Biden, aspirante demócrata para las elecciones de 2020.
Ante esos reproches, la respuesta del dirigente estadounidense no se hizo esperar: este sábado en Twitter insultó y se burló de Romney, una de las pocas voces del Partido Republicano que se ha atrevido a desafiar al presidente.
El 24 de septiembre, Nancy Pelosi, la demócrata de mayor rango en Washington, anunció el inicio de una investigación para determinar si Trump debe ser sometido a un juicio político por sus presiones a Ucrania.
Y, desde entonces, los republicanos se enfrentan a un dilema de difícil solución y una pregunta para la que aún no tienen respuesta: ¿Hasta qué punto deben permanecer leales a Trump? ¿Cuándo llegará el momento de saltar por la borda y sálvese quien pueda?








