A-AA+
Washington.- El presidente Donald Trump retiró el martes a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán, y afirmó que está haciendo al mundo más seguro al restablecer las severas sanciones contra Teherán.
Pero también propinó un fuerte golpe a sus aliados, aumentó su aislamiento en la escena mundial y resucitó las dudas sobre la credibilidad de EU en lo que constituye la medida de política exterior más trascendental de su presidencia.
Los gobernantes de Alemania, Francia y Gran Bretaña, cuyos países también firmaron el acuerdo, lamentaron la decisión y dijeron que intentarían salvar el acuerdo con Irán. El acuerdo de 2015, que levantó las principales sanciones económicas contra Irán, tenía como propósito específico evitar ese resultado. Sin embargo, Trump dijo que “el acuerdo con Irán es defectuoso hasta la médula”.
“Si no hacemos nada, sabemos exactamente lo que sucederá. En poco tiempo, el principal país patrocinador del terrorismo estará en la antesala de tener las armas más peligrosas del orbe”, dijo Trump en un discurso televisado desde la Casa Blanca.
Señaló que Estados Unidos “instituirá el más alto nivel de sanciones económicas”.
Las medidas de Trump significan que el gobierno de Irán debe decidir ahora si asume la misma postura de Estados Unidos y se retira, o intenta salvar lo que resta del pacto. Los gobernantes de Gran Bretaña, Alemania y Francia solicitaron de inmediato a Estados Unidos no adoptar ninguna medida que pueda impedirles junto con Irán continuar la aplicación del acuerdo.
En su declaración, la primera ministra Theresa May, la canciller Angela Merkel y el presidente Emmanuel Macron también exhortaron a Irán a que “muestre moderación” y continúe cumpliendo sus obligaciones, como cooperar con las inspecciones.
Si el acuerdo se derrumba totalmente, Irán estará en libertad de reanudar las actividades de enriquecimiento. Por su parte, las empresas y bancos que hacen negocios con Irán tendrán que desligarse pronto o colisionarán con EU.
Pero también propinó un fuerte golpe a sus aliados, aumentó su aislamiento en la escena mundial y resucitó las dudas sobre la credibilidad de EU en lo que constituye la medida de política exterior más trascendental de su presidencia.
Los gobernantes de Alemania, Francia y Gran Bretaña, cuyos países también firmaron el acuerdo, lamentaron la decisión y dijeron que intentarían salvar el acuerdo con Irán. El acuerdo de 2015, que levantó las principales sanciones económicas contra Irán, tenía como propósito específico evitar ese resultado. Sin embargo, Trump dijo que “el acuerdo con Irán es defectuoso hasta la médula”.
“Si no hacemos nada, sabemos exactamente lo que sucederá. En poco tiempo, el principal país patrocinador del terrorismo estará en la antesala de tener las armas más peligrosas del orbe”, dijo Trump en un discurso televisado desde la Casa Blanca.
Señaló que Estados Unidos “instituirá el más alto nivel de sanciones económicas”.
Las medidas de Trump significan que el gobierno de Irán debe decidir ahora si asume la misma postura de Estados Unidos y se retira, o intenta salvar lo que resta del pacto. Los gobernantes de Gran Bretaña, Alemania y Francia solicitaron de inmediato a Estados Unidos no adoptar ninguna medida que pueda impedirles junto con Irán continuar la aplicación del acuerdo.
En su declaración, la primera ministra Theresa May, la canciller Angela Merkel y el presidente Emmanuel Macron también exhortaron a Irán a que “muestre moderación” y continúe cumpliendo sus obligaciones, como cooperar con las inspecciones.
Si el acuerdo se derrumba totalmente, Irán estará en libertad de reanudar las actividades de enriquecimiento. Por su parte, las empresas y bancos que hacen negocios con Irán tendrán que desligarse pronto o colisionarán con EU.








