Una elefanta mata a un turista sudafricano en Zimbabue

Una elefanta mata a un turista sudafricano en Zimbabue

HARARE (EFE).- Una elefanta acabó con la vida de un turista sudafricano el pasado viernes en el Parque Nacional Mana Pools, el único en Zimbabue que permite a sus visitantes pasear sin guía pese a la presencia de depredadores, confirmó hoy a Efe la Autoridad de Gestión de la Flora y Fauna salvajes del país. 

El fallecido, de 71 años, y su hijo, de 41, se habían bajado de su coche para fotografiar a una manada de elefantes que "estaba a 120 metros de distancia y una de las elefantas cargó (contra ellos). Desde esa distancia, volver al vehículo era difícil para el anciano", detalló a Efe el portavoz del organismo, Tinashe Farawo.

El hijo logró escapar del ataque, pero el padre -que era un veterinario capacitado y visitaba el parque con frecuencia desde 1986- murió pisoteado por el paquidermo, una hembra sin colmillos que fue identificada y abatida ese mismo día por los guardabosques del parque, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. 

La elefanta "mostraba signos de agresión e irritación", según Farawo. 

Los ataques mortales de elefantes y otros animales salvajes son poco comunes en los parques naturales de Zimbabue, pero, cuando suceden, suelen afectar sobre todo a las comunidades que viven alrededor. 

Según los últimos datos de junio de la Autoridad de Gestión de la Flora y Fauna salvajes del país, al menos 30 personas sucumbieron al ataque de elefantes durante la primera mitad de este año. 

Mana Pools -situado al norte del país, cerca de la frontera con la vecina Zambia- es único entre los parques nacionales de Zimbabue porque, a pesar de alojar animales peligrosos como leopardos, leones y búfalos, permite que los visitantes puedan caminar sin la compañía de un guía armado. 

También el viernes pasado, Clever Kapandura, un guardabosques privado de 48 años, fue abatido por un elefante macho cerca de la turística ciudad Victoria Falls, situada en uno de los extremos de las cataratas victoria y en el noroeste de Zimbabue.

Kapandura se había desplazado a la zona para responder a la denuncia de un incidente de caza furtiva cuando un paquidermo macho solitario atacó al guardabosques -que acabó falleciendo más tarde por las heridas- y a sus dos compañeros -que salieron ilesos-, según informó la Unidad de Lucha Contra la Caza Furtiva de las Cataratas Victoria.