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Documentos de Sedena ubican a García Harfuch en reuniones de Ayotzinapa, afirma El País

Por EFE

Septiembre 05, 2022 12:58 p.m.

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CIUDAD DE MÉXICO (SinEmbargo).- Documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) a los que tuvo acceso el periódico El País, sitúan a Omar García Harfuch, actual secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, en las primeras reuniones para fraguar la entonces llamada “verdad histórica” sobre el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.

De acuerdo con el texto del periodista Pablo Ferri, los encuentros en los que habría participado Omar García ocurrieron el 7 y 8 de octubre de 2014, en el 27 Batallón de Infantería, ubicado en Iguala, Guerrero, entidad en la que entonces había estado a cargo de la Policía Federal.

El diario español detalla que Tomás Zerón de Lucio, exdirector de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), dirigió dichas reuniones. Zerón, quien huyó a Israel, es acusado de delitos de tortura y desaparición forzada, entre otros.

“La presencia de García Harfuch en Guerrero antes, durante o después del ataque, el nivel de conocimiento que tuvo de lo ocurrido y su relación con la actuación de los que eran o habían sido sus subordinados en Iguala son cuestiones todavía por aclarar”, escribe el periodista Pablo Ferri para El País.

El País señaló que otra cuestión sin aclarar es la posible participación de García Harfuch en más reuniones en Iguala, antes o después de las del 7 y el 8 de octubre de 2014, ya que Tomás Zerón cita a los participantes a una reunión el día 8, a la cual asistió el exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam.

Además, el medio recordó que durante la detención de Sidronio Casarrubias Salgado, líder del grupo delictivo Guerreros Unidos y uno de los principales implicados en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, las autoridades le hallaron una libreta con nombres y números telefónicos de funcionarios, entre los que figuraba García Harfuch.

En otro asunto, añadió El País, el testigo protegido Juan, parte de Guerreros Unidos, ha declarado a la Fiscalía General de la República que García Harfuch estaba en la nómina del grupo criminal:

“Recibía 200 mil dólares por mes, ya que era el encargado de la Policía Federal en el estado de Guerrero. Brindaba información sobre posibles operativos y facilitaba el trasiego de heroína, dinero y armas”.

El País menciona que a dicho encuentro del 7 de octubre, que inició a las 10:15 horas de la mañana, acudieron en total 18 personas, en las que además de Zerón y Harfuch, supuestamente se encontraba el general Alejandro Saavedra, jefe del Ejército en Guerrero en ese entonces; el procurador de Justicia estatal, Iñaki Blanco; el jefe de la Unidad Antisecuestros de la PGR, Gualberto Ramírez Gutiérrez. Y Carlos Gómez Arrieta, jefe de la Policía Federal Ministerial en aquel momento y quien luego de ser acusado de haber participado en la presunta tortura de uno de los detenidos por el caso Ayotzinapa, renunció el 22 de junio de 2019 al cargo de subsecretario de Seguridad Pública de Michoacán.

A pesar de los señalamientos, Omar García Harfuch ha rechazado en diferentes ocasiones haber participado en la reunión para fraguar la entonces llamada “verdad histórica”, la cual postulaba la incineración de todos los normalistas en el basurero de Cocula.

El pasado 22 de agosto, a través de su cuenta de Twitter, el funcionario capitalino calificó de “absurda” la versión que lo nombra a él como uno de los que participó en la reunión realizada el 7 de octubre de 2014, en Iguala, Guerrero.

“LA VERDAD HISTÓRICA”

Jesús Murillo Karam, en su calidad de titular de la entonces Procuraduría General de la República (PGR), dijo el 7 de noviembre de 2014 en una conferencia de prensa que los estudiantes habían sido secuestrados en Iguala, Guerrero, e incinerados en el basurero de Cocula: “esa es la verdad histórica”, aseguró. 

Además, soltó la frase con la que pasó a la historia en uno de los momentos más sensibles de la última década en el país: ante la insistencia de los periodistas en aquella larga conferencia expresó: “Ya me cansé”, y dio por terminado el encuentro.

A ocho años del crimen no hay indicios de que los estudiantes estén vivos y se desconoce dónde se encontrarían la mayor parte de sus restos.