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“Estamos vivos, pero no tenemos nada, ni zapatos”

Por El Universal

Agosto 25, 2022 03:00 a.m.

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Empalme, Son.- La calma tras la tormenta no ha llegado a Empalme, donde parte de la población sufrió dos inundaciones en menos de 24 horas. Todas sus pertenencias se encuentran sobre las banquetas, convertidas en cacharros. Las lluvias registradas el fin de semana los dejaron devastados.

En tres días, en Empalme-Guaymas se registraron 457 milímetros de agua, cantidad que recibe el estado en un año. Las autoridades contabilizan en 15 mil 273 a los damnificados.

El preludio a esta gran inundación inició la mañana del sábado 20 de agosto con una alerta emitida por una mujer a una radio local. Era una residente de La Salvación, comunidad del ejido San José de Guaymas. “¡Ayuda, nos estamos inundando!”, exclamó.

La ruptura parcial del Bordo Regulador Fusible de Ortiz, que es un retén de la presa Punta de Agua, provocó uno de los mayores desastres naturales en los últimos años en Sonora.

En redes sociales se multiplicaron los pedidos de auxilio de familias y personas atrapadas en el agua, tanto de la zona rural de Empalme, como de Guaymas.

El martes, la población damnificada dormía “a rais”, como dice María Castro a El Universal. Estaba desencantada porque en la repartición de ayuda no alcanzó colchonetas y tendría que dormir otra noche en el suelo. 

“Gracias a Dios estamos vivos, pero no tenemos nada, no tenemos ni zapatos, es volver a empezar, primeramente Dios, porque no hay más que hacer”.

En las colonias afectadas se observan cuadrillas de la Guardia Nacional repartiendo agua y alimentos; elementos de la Marina limpiando calles; personal de Salud Sonora, con labores de fumigación, y un escuadrón de jóvenes ayudando a sacar todo lo dañado de las viviendas.