Las “corcholatas”, bajo la vigilancia divina

Ciudad de México.- La vigilancia divina los observa. Se trata del Ojo de Dios dentro de un triángulo y con un gran resplandor dorado, símbolo de origen cristiano-católico presente en muchas iglesias; sobre sus cabezas yace el Gorro Frigio, símbolo de la libertad.
En el Gran Salón de Sesiones del Recinto Parlamentario de Palacio Nacional, que este lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador reinauguró, se dieron cita con la historia las “corcholatas” presidenciales.
Durante la ceremonia el Presidente estuvo acompañado en la línea de honor por su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller y la presidenta del Senado, Olga Sánchez Cordero.
A sus espaldas, la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum; el titular de Segob, Adán Augusto López Hernández; el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna.
Atentos, porque, como señala la jerga política, el que se mueve no sale en la foto, junto al gabinete legal y ampliado, y el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, escucharon a la senadora Olga Sánchez Cordero, única oradora de la reinauguración.
Al término de la ceremonia, el Presidente y la líder del Senado hicieron un recorrido por la exposición México a través de sus constituciones.
Mientras el secretario de Gobernación y la jefa de Gobierno sostuvieron un breve diálogo, el titular de la SRE dio un par de pasos para retirarse, pero regresó a su lugar a petición de los fotoperiodistas.
Entonces el canciller avisó a sus compañeros de aspiraciones políticas y con ello se cumplió el ritual de la imagen de las “corcholatas” presidenciales.
no te pierdas estas noticias






