Lluvias dejan sin bienes a pobladores

MÚZQUIZ, Coah.- Virginia López, de 66 años de edad, siente que volvió a nacer después de la inundación que se registró en Múzquiz, donde el agua subió y subió de nivel, y un vecino tuvo que salvarla a ella, su hija y su nieta. La señora regresó este fin de semana a su casa, en la colonia Morelos, una de las más dañadas, según autoridades municipales.
Por las calles enlodadas se observan vecinos y voluntarios removiendo piedras y lodo, barriendo el agua. En las fachadas de las casas se ven muebles y electrodomésticos echados a perder. Y dentro, la gente sigue sacando el agua y mirando cómo quedaron vacías sus viviendas.
Así está la señora Virginia López en el hogar donde vivió los últimos 30 años, hasta que el agua reclamó un lugar y la desalojó. Camina, limpia, mueve y contempla cómo su casa se quedó sin bienes materiales.
Todo echó a perder el agua la madrugada del jueves, cuando Virginia se levantó a cerrar una ventana de su casa porque escuchó que llovía. Eran las 3 de la mañana. En el Pueblo Mágico de Múzquiz caía una tormenta.
Entonces se dio cuenta de que el agua se deslizaba por la entrada principal e intentó ponerle una toalla. Remedio inútil. En cuestión de minutos, la lluvia y el desbordamiento de un arroyo provocaron que su casa, como la de muchos otros habitantes, se convirtiera en una alberca. El agua le cubrió hasta la cintura. La señora Virginia despertó a su hija y su nieta, pero no podían salir porque la puerta se atascó. Virginia comenzó a gritar por ayuda hasta que un par de vecinos tomaron un tanque de gas y golpearon la puerta para abrirla.
“Si no nos hubiéramos despertado, nos hubiéramos ahogado. Se llevó todo. Sí se nos metía el agua, pero nunca como ahora”, dice.
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