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Política, alto riesgo para las mujeres

Por El Universal

Diciembre 16, 2021 03:00 a.m.

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Bruselas, Bélgica.- El ejercer derechos de la vida democrática, como votar, presentarse a un cargo de elección popular o afiliarse a un partido con el que se tiene afinidad ideológica, supone un alto riesgo para la mujer en México.

El peligro es de tal magnitud que México encabeza la lista global de violencia a mujeres en política elaborada por Armed Conflict Location & Event Data Project (ACLED), una organización especializada en el análisis de datos y cuya actividad cuenta con el financiamiento de instancias como el Ministerio de Exteriores de Holanda y el Departamento de Estado de Estados Unidos.

“La violencia contra las mujeres en la política ha ido en aumento en México en los últimos años. La tasa de violencia en 2021 superó la registrada en 2020, año que a su vez superó a 2019”, dice Roudabeh Kishi, directora de la Unidad de Investigación e Innovación de ACLED.

Igualmente han crecido las agresiones a representantes de gobierno, particularmente mujeres policías. Desde el 2020 hay un aumento de los ataques de los cárteles de la droga a representantes del orden femenino cuando están fuera de servicio.

ACLED comenzó a recopilar información sobre violencia política dirigida a mujeres en México a partir de 2018. Desde entonces y hasta el 3 de diciembre, contabiliza 113 eventos de violencia física dirigidos específicamente a mujeres en la arena política.

Algunos han sido mortales, como el de Rosely Chely Magaña Martínez, quien era candidata a regidora por el PRI en Isla Mujeres y perdió la vida el 10 de junio de 2018 tras ser baleada en un acto político. En lo que va del conteo del presente año, México suma 35 hechos, con lo cual encabeza la lista de países con más violencia física contra mujeres en política. 

En cuanto al tipo de violencia ejercida, la gran mayoría, 87% se presentan en forma de ataques no sexuales, muy por encima de la media global, 60%. Le sigue la violencia colectiva, 6%, así como los secuestros y las desapariciones forzadas, con 5%. La violencia sexual y los ataques mediante tácticas remotas, como el uso de granadas y otros artefactos explosivos, constituyen 2% restante.