“No venimos sólo con nuestro
dolor, también venimos
con nuestras propuestas,
es necesario que el Estado reconozca su responsabilidad”
Voces de las víctimas.
Como es de todos sabido, el Caso Jair es sin duda, uno de los casos más emblemáticos en el país sobre las vivencias de las víctimas, en las que se vieron involucradas durante estos diez años, de la irreflexiva guerra al narco, que arrojó miles y miles de víctimas durante más de una década.
Nuestro Presidente electo, el Lic. López Obrador – por cierto, hoy de visita en San Luis Potosí- entiende que México es un país bañado por la sangre de más de 300 mil personas asesinadas, así como, por el dolor de los familiares de las más de 30 mil desaparecidas, además, de los tantos miles que han sido desplazadas de sus lugares y de sus vidas por la violencia, entre otros tantos crímenes cometidos. Era obvio, que propusiera una solución radical a una política criminal errática, consistente sólo en una lucha policíaca o armada contra la violencia y al crimen organizado, es por ello, que desde su campaña hizo una propuesta de pacificación, la historia por demás las sabemos todas y todos, nos convenció.
Así que, antes de tomar posesión de la primera magistratura de la República, fiel creyente que no se puede perder más minutos en los problemas de inseguridad en el país, lanzó una serie de foros de consulta a expertos y a víctimas, para que juntos aportaran ideas y lograr el sueño anhelado en México, la restauración de la paz social.
Como toda acción de gobierno – pues aunque aún no entra en funciones, los foros de consulta cumplen un objetivo incuestionablemente en esta categoría, es decir, de actos de gobierno-, y por lo mismo, sujetos al escrutinio democrático de la opinión pública, por lo que, se podrá decir que 50 foros ciudadanos no son suficientes, que sólo estuvieron presentes en las grandes capitales, cuando la violencia también se vivió en las pequeñas ciudades y poblados, pero ciertamente, es una nueva forma de hacer gobierno cumpliendo con el mandato más básico en la democracia, escuchar a las personas antes de implementar una política pública.
Es así, que el propio proceso de los “Foros de Pacificación” sirvió para una retroalimentación, se pasó del “perdón si olvido no” a hacer propias las exigencias de justicia de las víctimas en la Nación de “ni perdón ni olvido”; me parece, ese es el gran aprendizaje democrático del próximo gobierno federal, rápidamente entendieron que, en México las víctimas sufrieron por doble, no sólo padecieron el hecho criminalmente violento, sino además, fueron revíctimizados por los administradores de justicia, tal cual, desgarradoramente lo denuncian las víctimas de los migrantes desaparecidos en San Luis de la Paz, o del grupo de cazadores guanajuatenses levantados por la policía de Zacatecas durante su excursión.
Es así, que los Foros por la Pacificación pueden ser un proceso de enseñanza-aprendizaje, si el diagnostico original se centraba sólo en el hecho violento era hasta cierto punto lógico la propuesta de amnistía, pero, ahora escucharon que el principal reclamo de las víctimas en el país es la falta de acceso a la justicia por los jueces, fiscales, o comisiones de atención a víctimas, por eso, la propuesta de nueva política criminal del Presidente Obrador, se modificó al previo condicionamiento básico de justicia para las víctimas.
Por ello, es que el Caso Jair tenía que estar presente en esta histórica discusión nacional, pues, por antonomasia demuestra la simulación y el engaño de magistrados, jueces, fiscales, policías y comisionados /as de atención a víctimas de eludir su obligación con la justicia, lamentablemente como es de todos sabido, esta colusión facciosa ha estado presente en la exigencia de justicia de los padres de Jair, que han triunfado en la misma Suprema Corte de Justicia de la Nación, como lo harán en cualquier tribunal internacional, pues, no debe quedar duda, la verdad y la justicia siempre triunfarán.
A nombre de Fundación Jair, agradezco el fraternal apoyo de Loretta Ortíz, Coordinadora Nacional de los Foros de Pacificación en el País, además, deseo todas las suertes en el anunciamiento del Programa Integral de Seguridad que se hará el próximo 24 de octubre en la CDMX, donde la Fundación Jair estará presente en este evento.
En la próxima aparición de mi columna de Pulso, comentaré los primeros pormenores de esta interesantísima e innovadora propuesta de Política Criminal de nuestro Presidente electo.
Las y los espero con el gusto de siempre el próximo viernes.
dolor, también venimos
con nuestras propuestas,
es necesario que el Estado reconozca su responsabilidad”
Voces de las víctimas.
Como es de todos sabido, el Caso Jair es sin duda, uno de los casos más emblemáticos en el país sobre las vivencias de las víctimas, en las que se vieron involucradas durante estos diez años, de la irreflexiva guerra al narco, que arrojó miles y miles de víctimas durante más de una década.
Nuestro Presidente electo, el Lic. López Obrador – por cierto, hoy de visita en San Luis Potosí- entiende que México es un país bañado por la sangre de más de 300 mil personas asesinadas, así como, por el dolor de los familiares de las más de 30 mil desaparecidas, además, de los tantos miles que han sido desplazadas de sus lugares y de sus vidas por la violencia, entre otros tantos crímenes cometidos. Era obvio, que propusiera una solución radical a una política criminal errática, consistente sólo en una lucha policíaca o armada contra la violencia y al crimen organizado, es por ello, que desde su campaña hizo una propuesta de pacificación, la historia por demás las sabemos todas y todos, nos convenció.
Así que, antes de tomar posesión de la primera magistratura de la República, fiel creyente que no se puede perder más minutos en los problemas de inseguridad en el país, lanzó una serie de foros de consulta a expertos y a víctimas, para que juntos aportaran ideas y lograr el sueño anhelado en México, la restauración de la paz social.
Como toda acción de gobierno – pues aunque aún no entra en funciones, los foros de consulta cumplen un objetivo incuestionablemente en esta categoría, es decir, de actos de gobierno-, y por lo mismo, sujetos al escrutinio democrático de la opinión pública, por lo que, se podrá decir que 50 foros ciudadanos no son suficientes, que sólo estuvieron presentes en las grandes capitales, cuando la violencia también se vivió en las pequeñas ciudades y poblados, pero ciertamente, es una nueva forma de hacer gobierno cumpliendo con el mandato más básico en la democracia, escuchar a las personas antes de implementar una política pública.
Es así, que el propio proceso de los “Foros de Pacificación” sirvió para una retroalimentación, se pasó del “perdón si olvido no” a hacer propias las exigencias de justicia de las víctimas en la Nación de “ni perdón ni olvido”; me parece, ese es el gran aprendizaje democrático del próximo gobierno federal, rápidamente entendieron que, en México las víctimas sufrieron por doble, no sólo padecieron el hecho criminalmente violento, sino además, fueron revíctimizados por los administradores de justicia, tal cual, desgarradoramente lo denuncian las víctimas de los migrantes desaparecidos en San Luis de la Paz, o del grupo de cazadores guanajuatenses levantados por la policía de Zacatecas durante su excursión.
Es así, que los Foros por la Pacificación pueden ser un proceso de enseñanza-aprendizaje, si el diagnostico original se centraba sólo en el hecho violento era hasta cierto punto lógico la propuesta de amnistía, pero, ahora escucharon que el principal reclamo de las víctimas en el país es la falta de acceso a la justicia por los jueces, fiscales, o comisiones de atención a víctimas, por eso, la propuesta de nueva política criminal del Presidente Obrador, se modificó al previo condicionamiento básico de justicia para las víctimas.
Por ello, es que el Caso Jair tenía que estar presente en esta histórica discusión nacional, pues, por antonomasia demuestra la simulación y el engaño de magistrados, jueces, fiscales, policías y comisionados /as de atención a víctimas de eludir su obligación con la justicia, lamentablemente como es de todos sabido, esta colusión facciosa ha estado presente en la exigencia de justicia de los padres de Jair, que han triunfado en la misma Suprema Corte de Justicia de la Nación, como lo harán en cualquier tribunal internacional, pues, no debe quedar duda, la verdad y la justicia siempre triunfarán.
A nombre de Fundación Jair, agradezco el fraternal apoyo de Loretta Ortíz, Coordinadora Nacional de los Foros de Pacificación en el País, además, deseo todas las suertes en el anunciamiento del Programa Integral de Seguridad que se hará el próximo 24 de octubre en la CDMX, donde la Fundación Jair estará presente en este evento.
En la próxima aparición de mi columna de Pulso, comentaré los primeros pormenores de esta interesantísima e innovadora propuesta de Política Criminal de nuestro Presidente electo.
Las y los espero con el gusto de siempre el próximo viernes.

