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Apuntes sobre el plebiscito

Por Marco Iván Vargas Cuéllar

Septiembre 21, 2023 03:00 a.m.

A

Sobran las razones para destacar la relevancia en la realización del plebiscito del próximo domingo. No solo porque representa la primera ocasión en la que se activa este mecanismo de democracia directa desde su incorporación en la legislación local -que data, según entiendo, del año 2008-  sino porque constituye una primera experiencia que puede definir la manera en la que la ciudadanía concibe a esta herramienta desde un tema local. Explico.

En otro momento he sostenido que estos ejercicios de democracia directa pueden ser  relevantes en la medida en la que plantean situaciones que representan “algo” para la población.  De lo que se desprende que si el asunto que se pone a consideración de la ciudadanía carece de interés para el público,  entonces difícilmente este se presentará a participar en las urnas. 

Dicho de otra manera,  la participación de la ciudadanía en los mecanismos de democracia directa no depende de un mero compromiso cívico sino de la vinculación y el significado que cada persona otorga a aquello que se pone a su consideración.

Esta es una de las razones por las que la realización del plebiscito del próximo domingo es importante.  Porque representa una primera oportunidad para que la ciudadanía se vincule con algo que ha sido puesto a su consideración,  en esta ocasión,  porque la ley así lo mandata.

Y esta es una buena noticia.  Personalmente celebro que la ley establezca como un requisito que para la creación de un municipio sea necesario que se consulte la opinión a la ciudadanía que puede resultar afectada.  En clave democrática,  una decisión de este tipo requiere de manera indispensable que la ciudadanía se manifieste al respecto. ¿ no habíamos dicho en otro momento que el déficit de democracia tenía que atenderse con más democracia?.

Es común que suela emplearse el parámetro del porcentaje de participación para establecer un juicio sobre un ejercicio de consulta popular. Recordará Usted que en la consulta popular del año 2021, el porcentaje de participación fue del 7.11%. Un año después, para la Consulta de Revocación del mandato, el porcentaje de participación fue de 17.77%. ¿Estos porcentajes de participación son adecuados? ¿suficientes?. Depende.

Si de lo que se trata es de establecer un juicio sobre una consulta en función de la cantidad de personas que participaron en ésta, es necesario contar con un parámetro de referencia. En los ejercicios de consulta citados previamente, la ley establece que se requiere de una participación de por lo menos el 40% de la ciudadanía inscrita en el listado nominal para que sea vinculante, es decir, para que su resultado sea obligatorio para la autoridad responsable. En ambos casos el porcentaje de participación fue notoriamente menor. ¿Qué significado puede tener eso?. El que el análisis del contexto específico determine. Lo que quiero sugerir con esto es que la legitimidad de una decisión que proviene de una consulta popular puede tener como origen la cantidad de personas que en ella participan. Pero la lectura de una baja participación requiere otros elementos de descripción e interpretación.

¿Puede compararse el porcentaje de participación de una consulta con los de las elecciones constitucionales?. Considero que no, ya que en forma y fondo son cosas distintas. Evidentemente cada quien puede establecer los juicios que considere convenientes. Lo que estoy sugiriendo es que el nivel de participación depende del contexto específico en el que se presenta cada consulta. El plebiscito del próximo domingo no será la excepción.

Otro elemento que quiero destacar sobre el ejercicio del próximo domingo tiene que ver con la manera en que la ciudadanía ha asumido y se ha apropiado -o no- del asunto que se pone a su consideración. No puedo dejar de pensar en algunas experiencias de consulta en nuestro país y en Estados Unidos en donde algunos sectores de la población -y grupos de interés- suelen hacer campañas formales o informales para promover lo que a su juicio representa la mejor alternativa para la población. En cualquiera de los casos, es la ciudadanía la que hace suya la generación del debate público. Presenta sus argumentos y difunde sus razonamientos para que otras personas lo hagan suyo. Puedo identificar esta conducta en grupos de personas que directamente resultan afectadas por la municipalización de Villa de Pozos -empezando por los habitantes de esa demarcación-. He escuchado posicionamientos de personas de la academia, del comercio, de la industria, del sector inmobiliario y del sector público. Cada quien con sus posturas y razonamientos de lo que consideran es pertinente o no. El debate público está hecho, esencialmente, de lo que las personas tienen que decir sobre un asunto en particular. Y que bueno que sea así.

Faltan solo unos días para el Plebiscito del próximo domingo. En lo particular deseo que la experiencia nos aporte lecciones que se orienten a generar más y mejores espacios de participación. La democratización es un proceso, no un destino.

X (antes twitter). @marcoivanvargas