Caminos sin control
-Creo en que todas las carreteras llevan al mismo lugar.
Y ese lugar es a donde sea que
llevan todas las carreteras-.
Willie Nelson
¿Cuándo viajar por carretera se hizo un deporte extremo? En estos días de asueto decidí viajar por carretera, por salud y economía. En otras épocas un poco más seguras, la preocupación al salir de viaje era la condición mecánica del vehículo, gasolina, llantas y frenos. Hoy, viajar por carreteras sean éstas libres o de cuota, es cuestión de vida o muerte y lo peor, de desaparecer. Antes viajar era divertido, hasta ir divisando los señalamientos cuando cruzabas de un Estado a otro, hoy te persignas cuando reconoces que entras a territorio peligroso y desconocido.
El universo de chapopote y concreto que tenemos es de miedo, 174 mil 779 km de carreteras asfaltadas, 50 mil 685 km son de competencia federal, 102 mil 685 km son de competencia estatal, 21 mil 375 km de caminos son municipales, 10 mil 767 km son caminos de cuota y espéreme tantito, hay 527 mil 345 km de caminos no pavimentados y 21 mil 989 km de veredas, un sistema nervioso carretero de más menos 780 mil km. ¿Quién tiene el control de la red de caminos?
Observé vehículos con familias típicas playeras, jóvenes en grupos de cuatro en sus deportivos, vans tipo sprinter alquiladas con doce y dieciséis pasajeros, familias viajando en convoy de dos y tres vehículos, otros conductores hombres y mujeres en solitario manejando, etc. Pararse en el lugar equivocado en la carretera, cargar gasolina con halcones observando, entrar a un restaurancillo económico que es parador obligado de choferes y venta de “tochomorocho”, comprar en la tiendita unas chelas y hielo para el camino, entrar a un baño pasando la caseta, sacar y contar dinero para comprar un “souvenir” en el puesto de artesanías, poner aire en esa vulcanizadora al lado del camino, etc., es colocarse en riesgo innecesario y estar en la mira.
Sí tú forma de vestir es camuflada o llamativa, tú corte de pelo es tipo militar o rapado, tú vehículo trae tales o cuales placas de circulación, usas tatuajes de calaveras o de la santa muerte, tú conducción es temeraria y arbitraria, la pickup o la suburban está toda polvosa y con vidrios polarizados; es altamente probable que estés en riesgo y caer en manos de depredadores del camino.
La inmensa red de carreteras pavimentas y no pavimentadas son patrulladas y vigiladas por grupos delictivos contratados exprofeso para informar a carteles más estructurados qué y quienes están entrando a su territorio. Vialidades de localidades, pueblitos urbanos, suburbanos, rurales que se conectan con zonas de trasiego, cultivo y producción de narcóticos. Pero a la vez, tienen interconexión con aeropuertos, puertos, aduanas, sitios de esparcimiento, de turismo, playas, lagos, presas y lugares recreativos.
TAPANCO: Hay territorios apache, son tiempos de cambiar tu forma de viajar en carreteras. Dile a familiares y conocidos a dónde vas, en qué, con quienes y por donde, repórtate al llegar a tu destino, planea las rutas, identifica los puntos seguros para descansar y abastecer combustible, no conduzcas al atardecer o de noche, batería de celular cargada y en tu poder, si es posible coloca un localizador GPS en tu vehículo, en una hoja escribe los teléfonos de personas de interés y de emergencia, no detengas tu marcha sobre la carretera ante “retenes”, verifica rápidamente que sean autoridad, sé cortés al conducir, guarda tu distancia, no proyectes las luces altas, no toques el claxon violentamente, no hagas señas groseras.
Si por desgracia te ves inmiscuido en una situación de peligro, lo más importante es tu vida y la de los tuyos, tu asertividad e inteligencia pueden ser la diferencia entre la muerte y/o desaparecer.
Francisco.soni@uaslp.mx twitter: @franciscosoni



