Democratizar

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La pandemia ha sacudido las estructuras de gobierno y la forma de solucionar los problemas públicos, no solo en México, sino en todo el mundo; en todos los ámbitos nos han hecho pensar que los países desarrollados tienen las mejores políticas públicas para solucionar los problemas de su sociedad, pero en el contexto actual esto no es así; aquellos países donde se gobierna con criterios de mercado son quienes más problemas tienen, ejemplo de ello es: Holanda, España, Italia, en Europa y Estados Unidos, Brasil y Ecuador en América. 

La ineficacia de las políticas públicas de estos países son producto de dos decisiones erróneas:  1) negar la pandemia (Inglaterra, Estados Unidos, India, Brasil, Ecuador y 2) adoptar poderes de excepción para enfrentarla (Hungría, Azerbaiyán, Polonia, Ghana); pero la realidad fue que no adoptaron un modelo salud pública, sino un sistema privado; para estos países esta primero la economía que la vida de las personas, por lo que el virus únicamente revelo una crisis ya existente: desigualdad, inseguridad, con gobiernos democráticos capturados.

¿Quién muere en estos países? La población negra, los migrantes, los pobres, son aquellas personas que no se pueden quedarse en casa, son quienes suministraran lo necesario para quienes si pueden adoptar la cuarentena con éxito; el Covid – 19 es una pandemia de la globalización, su propagación fue muy rápida, en cuestión de dos meses se extendió en todo el mundo, en los países desarrollados colapso al sistema de salud privada, tuvo que intervenir el gobierno ante un mercado incapaz de atender a los contagiados.

En donde las políticas públicas fueron más efectivas, es en aquellos países que entendieron que el enemigo era el virus y no el partido político en el gobierno, en donde se construyeron consensos políticos, ejemplo: Portugal, Sudáfrica, no así en España, donde hubo grandes conflictos en torno a las intervenciones gubernamentales; también fueron un fracaso en aquellos países que incrementaron su deuda pública, por ejemplo Ecuador, que no tuvo los recursos para enfrentar la pandemia, ya que tenía que cumplir con sus compromisos de deuda pública.

En los países donde no se generaron consensos políticos, la oposición envió el mensaje a la sociedad de que tienen la solución para todo, realizando manifestaciones en contra de las políticas públicas del gobierno; para recuperar su credibilidad recurren a las fake news, utilizando expertos en su divulgación; la reacción social ha sido de enojo, incrementándose el descredito de estos sectores políticos; la lucha no ha terminado, pero se pone en evidencia que debe democratizarse la democracia, porque la legitimidad de las estructuras políticas se ha debilitado tras la pandemia. 

En el mundo, se han generado las condiciones para refundar la democracia, porque el gobierno representativo no incorpora a la sociedad, sino solo considera el interés de un grupo pequeño, está alejado cada vez más de las necesidades de la sociedad; los gobiernos locales atienden las consecuencias de la emergencia sanitaria con la distribución de despensas, que no solucionan el problema, sino que son útiles para la foto y promover al familiar a quien le quieren heredar el puesto político, este estilo de hacer política en democracia está agotado, ya no es eficaz. 

La nueva estructura de gobierno requiere de contrapesos, lo cual necesita empoderar a la sociedad, poner controles al ejercicio de gobierno; debemos pensar formas autónomas de organización social, que suplan a los partidos; estos tienen la necesidad de convertirse en movimientos sociales, donde los programas y la elección de los candidatos sean hechas por los ciudadanos, no por un pequeño grupo y menos por herencia familiar; es necesario quitarles el control de los procesos electorales, cuyos funcionarios están atrapados por los intereses del sistema político. 

En síntesis: democratizar la democracia significa pensar no solo en la salud de los humanos, sino en la salud de la naturaleza, en la vida en el planeta, la vida humana es apenas 0,01 % del planeta, pero estamos acabando con él, la pandemia lo está defendiendo, lo que tenemos que cambiar es la estructura de gobierno, el planeta puede seguir sin nosotros; para profundizar sobre este tema se puede consultar el libro: “La cruel pedagogía del virus” de Boaventura de Sousa Santos. Próxima colaboración: 15 de julio de 2020.

Twitter: @jszslp