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Desextinción

Por Adolfo González Díaz Infante

Marzo 20, 2021 03:00 a.m.

Se llama Desextinción al proceso de tratar de volver a la vida una especie ya extinta, en un esfuerzo por tratar de reparar un daño ecológico provocado por nosotros mismos, lo cual es una actitud totalmente contradictoria de nosotros, la humanidad, ya que por un lado por medio del consumismo presionamos entre todos y fomentamos el proceso de extinción de varias especies, como ejemplo en nuestro país en el Golfo de California continúa el proceso de extinción de la VAQUITA MARINA, en un claro fracaso de las políticas ambientales de los últimos 50 años y una muestra de la disfunción de nuestras instituciones ambientales es decir SEMARNAT, PROFEPA, CONAFOR, etc.

El primer intento de Desextinción real fue realizado en España, concretamente en Aragón en el año 2001 y fue con la especie caprina salvaje denominada BUCARDO (Capra Pyrenaica Pyrenaica), que es una cabra montés que habitaba en los Montes Pirineos en la frontera entre España y Francia. Dicha especie fue diezmada hasta su extinción por la caza excesiva que se inició en el siglo XX y que la llevó a que el último ejemplar llamado Celia muriera el 6 de enero del año 2000 en el PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO en Aragón, España. No sin antes recibir seguimiento por medio de un collar de telemetría durante varios años con la esperanza de que existiera otro ejemplar vivo en la zona y se pudiera rescatar la especie, cosa que no sucedió y provocó que en el año de 1999 se atrapara este último ejemplar y se le extrajo de la oreja una muestra de su ADN que fue congelado en laboratorios de Madrid y de Zaragoza para su posterior utilización en un proceso de CLONACIÓN.

El proceso de clonación se inició en el año 2003 por parte de un equipo liderado por el Dr. Alberto Fernández Areas. Con las muestras de ADN que se conservaban en los laboratorios de Zaragoza y Madrid se extrajeron núcleos de las células de Celia y se implantaron en óvulos de cabras domésticas a los que se había extraído su ADN original, prevaleciendo en el óvulo el ADN del Bucardo. En dos series se implantaron 208 embriones en 57 hembras receptoras, de la cuales solo una hembra llevó a término el embrión, mismo que nació a través de una cesárea e hizo que naciera Celia por segunda vez. Desde este punto vemos la complejidad del intento, ya que sólo funcionó un ovillo de los 208 utilizados.

El cabrito recién nacido pesó 2 kilogramos y parecía estar en buen estado de salud. Sin embargo, pronto se presentaron problemas de salud y dificultades para respirar y murió por colapso de pulmones a los pocos minutos de nacido. Todo el esfuerzo terminó en un resultado ambiguo, ya que fue el primer éxito en el camino de la desextinción por lograr llevarlo hasta su nacimiento y un fracaso, ya que solo vivió unos minutos, no lográndose la anhelada recuperación de la especie ya extinta.

Como vemos, es una idea cara y novedosa para revertir uno de los muchos daños que todos estamos ejerciendo en la naturaleza. Es mucho más barato y sencillo aplicar las acciones preventivas y correctivas para evitar la extinción de las especies y no estar jugando a SER DIOSES, manipulando la genética con todos los riesgos FÍSICOS, ÉTICOS y MORALES que este proceso conlleva.

Uno de los caminos para no tener que llegar a estos casos extremos es bajar realmente nuestro consumismo, y un caso muy sencillo es por ningún motivo consumir TOTOABA, que se ofrece como platillos en restaurantes de pescados y marisco principalmente, en un claro ESNOVISMO que debe ser extirpado del marcado por nosotros mismo los consumidores, ya que detrás de la pesca de TOTOABA está la muerte de las ultimas 35 vaquitas marinas que quedan en el mundo. En los restaurantes siempre te dirán si preguntas por su procedencia que viene de criaderos autorizados, mas en seguimiento personal solo una vez se me mostró un código de barras que investigamos y resultó falso. Mejor no pedirlas y los restaurantes las retirarán de su carta.