El costo de hacer elecciones
En año electoral, el presupuesto público debe planearse y decidirse con sumo cuidado. Son distintos los factores que deben considerarse en este proceso. La organización de la elección requiere de 2 tipos de gastos que solo ocurren durante el proceso electoral, por una parte el gasto del financiamiento que reciben partidos políticos y en su caso, candidaturas independientes para poder realizar sus campañas proselitistas; por otra, el costo de la organización de una elección que suele ser creciente, no solo por los efectos de la inflación, sino por el incremento del padrón electoral (que tiene impacto sobre el financiamiento los partidos políticos y sobre la producción de los materiales y suministros necesarios para garantizar la participación de todas las personas) así como la expansión de disposiciones que están orientadas a garantizar la participación equitativa del electorado, como puede ser el voto anticipado para personas que se encuentran fuera del país, el voto para personas que están en prisión preventiva, quienes están en estado de postración y la siempre necesaria realización de medidas afirmativas para garantizar el goce pleno de los derechos políticos de todas las personas.
En otro momento hemos explicado también que el costo de organizar una elección está relacionado con la complejidad de los mecanismos que garantizan la integridad de una elección. Esto tiene relación con 2 fenómenos que tristemente se han normalizado en el funcionamiento de nuestra democracia, a saber: la desconfianza y la proclividad de algunos actores para Violar las reglas del juego.
Pensemos, por ejemplo, en el costo de producción de las boletas electorales. No se exagera cuando se afirma que votamos sobre papel moneda. La boleta electoral contiene más de una docena de medidas de seguridad le convierten en un documento infalsificable. ¿Por qué es necesaria la producción de millones de boletas con ese nivel de seguridad?. Insisto, porque existen algunos actores que tienden a violar las reglas del juego. ¿Recuerda usted que en la consulta para la revocación del mandato aparecieron en distintos puntos del país, una determinada cantidad de boletas apócrifas?. No se trataba de una contienda entre partidos políticos. No era una elección como la que estamos acostumbrados, y aún así, logró identificarse la intención de alguien de hacer trampa con cierta sistematicidad. Provenimos de una historia política donde las medidas de seguridad son necesarias e indispensables para garantizar la integridad de una elección.
Lo mismo ocurre con el funcionamiento del programa de resultados electorales preliminares. El famoso PREP. Como usted sabe, el PREP es una herramienta informativa que arroja resultados que no son oficiales ni definitivos, pero que sirven para que la ciudadanía pueda conocer los resultados de una elección y de sus casillas conforme estos se van recibiendo en las sedes de la autoridad electoral. Esto ha servido para que una buena cantidad de personas puedan irse a dormir el domingo de la jornada electoral sabiendo el resultado provisional al momento. De lo que se trata es de disminuir el nivel de incertidumbre. El PREP es costoso por 3 razones y ninguna es el precio de la programación. El costo del PREP está determinado por las medidas de seguridad que tiene, por la infraestructura de telecomunicaciones necesaria para que pueda funcionar con rapidez y Por la dimensión que debe abarcar: todas las casillas en todo el territorio en pocas horas. Eso cuesta.
Hay que poner las cosas en su debida proporción. Hace algún tiempo hice un estudio histórico sobre la cantidad de recursos que ha recibido el CEEPAC para su funcionamiento de forma ordinaria. ¿Cuánto le cuesta al Estado de San Luis Potosí el funcionamiento del CEEPAC? En 2022 le costó nueve centavos de cada 100 pesos de gasto público. No es el 10% ni el 1%. Del total de recursos aprobados en el presupuesto de Egresos del Estado de San Luis Potosí, el presupuesto ordinario del CEEPAC representó 0.09% del total. En términos reales (eliminando los efectos inflacionarios) cada año la autoridad administrativa electoral local recibe menos recursos. Del 0.12% del total del presupuesto de egresos que recibió del 2015 al 2017, pasó a 0.11% del 2018 al 2021 y 0.09% en 2022. Una autoridad que atiende más obligaciones y mayor complejidad técnica para la organización de elecciones en donde se convoca a participar a una población creciente.
Vendrán días de discusión política sobre el presupuesto de egresos de la Federación y el de los estados. No hay que olvidar que las necesidades de la población no se detienen en año electoral y que siempre existe la posibilidad de que los gobiernos reorienten la prioridad del gasto público en función de los tiempos electorales. Pero tampoco hay que olvidar que la celebración de elecciones íntegras ha dotado, desde hace tres décadas, de estabilidad política y gobernabilidad a nuestro país. Lo hemos advertido en otro momento: la democracia vale más de lo que cuesta.
X (antes Twitter). @marcoivanvargas
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