FUERO SÓLO HAY UNO

Por supuesto que una golondrina no hace verano, pero puede preludiar la llegada de otras. Imposible saber en estos momentos si la carta que una setentena de ciudadanos potosinos entregaron el martes pasado al Fiscal General de la República pidiéndole reactive las causas penales pendientes del gobernador Ricardo Gallardo Cardona y su clan, surtirá algún efecto. Por ahora, dos cuestiones quedan claras: a) este incómodo recordatorio de su pasado carcelario y sus cuentas pendientes con la ley es en buena medida producto de la prepotencia y necedad que caracterizan el arranque de su administración, y b) fuero solo hay uno. Uno nada más. Una pregunta en el aire: ¿la misiva es espontánea o alguien la sugirió con ocultas intenciones?

Del documento enviado a Alejandro Gertz Manero, a la atención también del presidente Andrés Manuel López Obrador y con copia al jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, lo primero que resalta es su tono seco, poco comedido. Sin ningún preámbulo de cortesía los abajo firmantes le dicen al titular de la FGR que se dirigen a él con dos objetivos: "Uno, pedirle que cumpla con sus funciones mínimamente... con relación a los expedientes sobre los que su irresponsable inacción ha permitido que el Estado de San Luis Potosí hoy sea gobernado por un posible delincuente...".

Vienen luego cinco planteamientos concretos que hacen referencia al seguimiento que nunca se ha dado al fallo del Segundo Tribunal Unitario del Quinto Circuito (Hermosillo) en el expediente 16/2005, el cual en pocas palabras dice que Gallardo Cardona sale libre no porque sea inocente sino porque el Ministerio Público se equivocó en los delitos imputados. Otro se refiere a la indagatoria pendiente en el caso Sandra Sánchez Ruiz, que involucra a Ricardo Gallardo Juárez en la compra sospechosa de medicinas por más de 60 millones de pesos.

Se solicita además la reactivación de la investigación de la denuncia por enriquecimiento ilícito en contra de la familia Gallardo Cardona y otros. Así mismo, se pide dar trámite a la denuncia presentada en agosto del año pasado por la UIF, según la cual los señores Gallardo y sus cómplices desviaron más de 724 millones de pesos de las arcas públicas de Soledad y esta Capital, y finalmente, se demanda retomar las diversas denuncias presentadas por la administración municipal de Xavier Nava, según las cuales Gallardo Juárez habría desviado recursos por 436 millones 374 mil pesos, habiendo incurrido además en defraudación fiscal.

En espera de alguna eventual respuesta, por de pronto me quedo con la idea de que el tono desacomedido del texto puede servir para dos cosas: capturar la atención de Gertz Manero y llevarlo a retomar los expedientes del gallardísmo, o hacerlo encabronar -lo cual no es nada difícil- y enviarlos a un cajón todavía más polvoriento.

LAS CAUSAS DE LA CAUSA

Decía en el párrafo inicial que este incómodo recordatorio me parece producto de la prepotencia y necedad con que ha arrancado la administración de Gallardo Cardona. Lo digo pensando básicamente en dos temas: la prepotente integración de un gabinete plagado de delincuentes y de forasteros que a lo único que vienen es a robar (sus antecedentes y primeras acciones los denuncian).

En cuanto a la necedad, el panorama es nítido: entre los firmantes del documento que nos ocupa hay varios que por la naturaleza de sus profesiones y actividades se sintieron agraviados con los nombramientos en el área de Cultura, desde la titular de la Secretaría del ramo hasta el de Marcela González Herrera en el Laberinto de las Ciencias y el del Chiquilín en el Archivo Histórico del Estado. Al desatino de la primera designación se sumó la ofensa de la reiteración y el insulto de la intransigencia. 

Como bien dice Catón, hacer pronósticos es muy difícil, sobre todo si se refieren al futuro, pero ese tonto afán desafiante que mantiene a la fecha Gallardo Cardona ha comenzado a enajenarle la buena disposición -por lo menos traducida en el beneficio de la duda- de sectores o grupos específicos de la ciudadanía. Por lo pronto encabezan la fila los artistas y académicos vinculados con las actividades culturales, pero ahí no queda la cosa. Vienen después los sindicatos de burócratas que se dicen listos para lo que se ofrezca; los siguen los constructores que con todo y la abyección de sus dirigentes gremiales, empiezan a ver decisiones que los perjudican, como las obras sin licitar. No tardan en hacerse oír los agentes de seguros -por razones que quedan claras un poco más adelante- y sígale usted. 

Si es que alguna vez la hubo, ésta podría ser la luna de miel más corta entre un nuevo gobernador y la ciudadanía en la historia bicentenaria de nuestro estado. Jonguitud se tardó más de un año en despertar la inconformidad y el rechazo.

Ayer temprano, cuando se comenzó a saber de la misiva remitida a Gertz Manero, en simultáneo surgieron comentarios en el sentido de que "Gallardo tiene fuero, le hacen los mandados". Una precisión: el único que tiene fuero es él, José Ricardo Gallardo Carmona. No lo tiene ni Ricardo Gallardo Juárez ni sus hermanas ni los tíos; tampoco lo tiene Lupe Uñas Largas ni Jesús Salvador Prófugo González, ni Nachito Chofer del Jefe Segura ni Ruiz Ochoa Contreras.

Tampoco tienen fuero los socios de Axioma Kosuri Juan Carlos Negrete Ayala y Juan Carlos Jiménez Rivera o Sandra Fantasmita Sánchez Ruiz o El Tatis. Y, obviamente, no tiene fuero Héctor Serrano, ni Ana Lilia Guanajuas Villafuerte Zavala ni María Eugenia Adquisiciones Guarneros o Lilia SIFIDE Malvido Flores. Tampoco lo tiene Alejandro Serrano Cortés, hermano de Héctor, quien ya despacha como Oficial Mayor del ayuntamiento de Soledad. ¿Así o más cínico el asunto?

Espero haya quedado claro: entre clientes del pasado y potenciales nuevos de Gertz Manero (me gustaría decir también que de la Fiscalía General del Estado pero sería ridículo) hay mucha tela de donde cortar.

UN PEQUEÑO 

BOTON DE MUESTRA

Con fecha 26 de septiembre, o sea apenas unas horas después de haber iniciado la nueva administración, un señor de nombre José Guadalupe Mendoza García, que se identifica como "Director de Licitaciones", dependiente de la Dirección General de Adquisiciones del gobierno del Estado, expidió el documento que a continuación reproducimos. Va dirigido a todos los funcionarios que en las dependencias estatales tienen qué ver con los distintos tipos de seguros. Dice así: 

"Con el objeto de obtener las mejores condiciones en cuanto a precio, calidad, financiamiento, oportunidad y demás circunstancias pertinentes, para la contratación del servicio de aseguramiento de Seguro de Vida Colectivo para personal de base sindicalizados, confianza y seguridad y custodia del Gobierno del Estado de San Luis Potosí, seguro de gastos médicos mayores para elementos de seguridad y custodia de gobierno de San Luis Potosí, seguro de daños materiales y responsabilidad civil de la flotilla vehicular, seguro de daños materiales y responsabilidad civil para aeronaves, solicito amablemente se realicen las gestiones conducentes a efecto de que la asignación de nuestras cuentas, manejo de servicios, identificaciones y análisis de riesgos, asesoría de seguros, intermediación y manejo de programas de seguros, asesoría en siniestros, implementación de medidas y recomendaciones de seguridad de nuestros servicios, así como cualquier tipo de seguros o fianza que en su momento requiera el Gobierno del Estado de San Luis Potosí sean a favor de: Grupo Metrópoli, Agentes de Seguros y de Fianzas S.A. de C.V. (subrayado en el original). Sin otro particular y en espera de la autorización a la brevedad posible del referido representante, para su acceso y manejo de los asuntos responsabilidad de esta unidad administrativa, le refiero mi más distinguida consideración". (Hemos respetado la sintaxis del original).  

El firmante de este atroz documento, en términos de sintaxis, trabajó en la administración de Miguel Ángel Mancera en la Ciudad de México, coincidiendo en tiempo con Héctor Serrano y su inmediata superiora María Eugenia Guarneros.

Lo que de inmediato se desprende de ese texto es que se acabó la competencia, vía licitaciones públicas, para la contratación del tipo de servicios ahí descritos. Un dato que ayuda a la perspectiva: este año el Gobierno del Estado desembolsó poco más de 200 millones de pesos en esos conceptos: 103 millones en seguros de vida, 80 millones en gastos médicos mayores, 9 millones por las aeronaves y 8.5 millones por el aseguramiento de la flotilla vehicular. Ese escrito es una instrucción para delinquir.

No puedo cambiar de tema sin insistir en algo: ese oficio se expidió apenas unas horas después de iniciado el sexenio, revelando un grado extremo de urgencia. Me parece incluso que quien lo firma incurrió en un primer delito, porque todavía no tenía su nombramiento por escrito.

Si en cualquier momento se abre un ciclo de inestabilidad social, no pregunten por quién doblan las campanas. Creo que si las cosas se le complican a Gallardo Cardona, la culpa le será propia.

COMPRIMIDOS

La reunión del pasado domingo en las oficinas del Comité Directivo Estatal del PRI puede describirse de diferentes maneras: como un encuentro de compañeros de partido, como un reencuentro de correligionarios o como usted guste. En estricto (me parece), fue un relevo de liderazgo, una entrega de estafeta. Qué bueno que Enrique Galindo haya decidido ir al encuentro de su destino (político), pues de otra manera lo hubiera alcanzado y hasta atropellado sin poderlo evadir (salvo que renunciara a la Alcaldía y se fuera a vivir al extranjero). Esta es una historia pendiente de ser contada.

Para quienes andan por ahí todos alborotados, como niños con juguete nuevo, porque según esto pronto vamos a contar con un muy perrón "Equipo S.W.A.T" (Armamento y Tácticas Especiales, según sus siglas en inglés), les tengo una mala noticia: no es cierto. Lo que vamos a tener, porque así lo anunció ya el señor gobernador (he escuchado la grabación hasta el cansancio), es un equipo "SWATCH". Lo que no sé es si la denominación viene de que será patrocinado por esa marca de relojes o porque sus integrantes se sincronizarán con cronómetros de ese nombre.

Todo subsidio universal o exención generalizada comporta siempre un principio de injusticia. El Chato, los Güeros, Juanca y mi compadre Jacobo, todos con ingresos mensuales netos que se cuentan por millones, también van a recibir sus placas y licencias de manejar gratis. Una atenta sugerencia a los señores diputados: incluyan en el decreto correspondiente que quienes voluntariamente quieran pagar esos impuestos lo hagan sin ningún obstáculo.

Hasta el próximo jueves.