Impuesto al carbono ( Mas presiones económico-ambientales para México )
Retomando el tema de las presiones económicas que sufrirá México ante el desdén con el que trata nuestro gobierno federal a las responsabilidades que acarrean la firma de los tratados ecológicos, en este caso el TRATADO DE PARÍS, que es a nivel mundial ya que te T-MEC es a nivel regional, y ya fue tratado ampliamente en columnas anteriores. Nos referiremos a las novedosas ideas de EUROPA para el tratamiento y remediación fijados en el ACUERDO DE PARÍS.
Tomaremos como referencia el IMPUESTO AL CARBONO que no es más que el agregar por diferentes mecanismos un cobro de un impuesto por la producción de carbono en los procesos industriales en todos los países firmantes. El objetivo es frenar el DUMPING ECOLÓGICO que generamos los países que no aplicamos los acuerdos firmados.
El primer paso es dimensionar que las emisiones de carbono de le Unión Europea son el 9 % de las emisiones mundiales, mientras que China y EE UU producen el 41 %. Europa es la primer región en tomar cartas en el asunto y debe tener cuidado en la forma de aplicarlo ya que éste encarece la producción y las plantas con los empleos se irían a otros países si no se realiza a nivel mundial y en igualdad de circunstancias entre todos los países especialmente China que es el principal productor de CO2 y principal exportador de mercaderías.
La solución a lo anterior es fijar un IMPUESTO DE IMPORTACIÓN en las fronteras a los productos de los países que no aplican los acuerdos, como es el caso de México (donde ejemplos sobran y el más evidente es la REFINERÍA DE DOS BOCAS). De esta manera se igualan las condiciones económicas y de producción de los países que no aplican los acuerdos con los que países que sí los aplican como es el caso Europeo.
Con esta breve explicación vemos que esta política arancelaria inminente será aplicada en pocos años en todo el mundo afectando todos los tratados comerciales existentes. Mientras nosotros como país seguimos construyendo una refineria y comprando otra en EE UU. Con lo cual nuestro niveles de producción de carbono aumentarán considerablemente y serán tasados y castigados en nuestras exportaciones en un futuro.
Ya en este 2021 se están realizando los primeros experimentos para la aplicación de dicho impuesto y lo está empezando a aplicar España a la electricidad producida en Marruecos. Lo anterior ya empezó a generar tensiones políticas entre ambos países. Mas la Unión Europea está decidida a aplicar este presupuesto en el año 2023 afectando a las industrias más contaminantes de el planeta, es decir, el cemento, el vidrio, el acero, fertilizantes y principalmente los combustibles fósiles. Con parte de este impuesto se financiará el PLAN DE CAMBIO CLIMÁTICO en Europa que asciende a 500 mil millones de Euros y se pretende extender a 750 mil millones.
El primer paso es medir y valorar el contenido de carbono en la producción de los bienes que se importan y exportan, en el caso de cemento y acero es bastante fácil por ser muy altos más en productos manufacturados es un poco más difícil pero se puede hacer.
El impuesto puede ser injusto para países realmente pobres, no nosotros que somos la 12ª o 15ª economía del mundo pero sí paises africanos, asiáticos y centroamericanos realmente pobres cuyas EMISIONES PER CÁPITA son mucho menores que los países ricos y serán tasados en su comercio internacional. Para darnos una idea ya en varios países está fijo el costo por tonelada de CO2 emitida daremos algunos ejemplos: Canadá 15 usd en 2021 y 30 usd en 2022, Inglaterra 25 usd, EE UU 5 a 15 usd según el estado, China aun no lo fija ¿?, Australia 10 usd, etc; Como ejemplo se tiene como parámetro que para producir una tonelada de cemento se emite una tonelada de CO2 aproximadamente, esto quiere decir que a nuestras exportaciones de cemento se les castigará con un impuesto de 15 usd por tonelada exportada a EE UU o Canadá o sea 300 pesos equivalentes a un 8 % de su costo de mercado en México aproximadamente. Solo por no aplicar las medidas ecológicas acordadas, por supuesto esperemos que las empresas que sí lo hagan tendrán ventajas competitivas contra las que no lo hagan y esto generará empresas más limpias con aire más limpio.
La buena noticia es para nuestra salud y nuestros pulmones, ya que por primera vez se estarán aplicando medidas reales para llegar a los objetivos de el ACUERDO DE PARÍS y que serán ratificados y redefinidos en la REUNIÓN DE GLASGOW en noviembre de 2021. Recuerda que respiras más de 20,000 veces diarias.




