Independientemente del doloroso costo en vidas humanas por la lucha contra el robo de combustible a PEMEX, se pueden ver luces y sombras en todo ello. Bien está que se elimine o que se reduzca el robo de combustible, ¡lástima que haya durado tantos años y que se haya multiplicado mas de 10 veces ese delito durante el sexenio de Peña Nieto, con su muy probable complicidad por acción u omisión y que, hasta el momento, no hay indicaciones de que el presidente quiera combatir en serio la impunidad! No podemos saber, aunque el presidente sí lo sabe, los nombres de quienes prevaricaron en esa paraestatal, pero aseguró, faltando a su obligación, que perdonará la corrupción del sexenio pasado, y no someterá a proceso a los altos funcionarios y los principales políticos en la administración de PEMEX y del sindicato, que participaron en este multimillonario y continuo saqueo de la riqueza de los mexicanos.
Por otra parte, qué pensará el presidente sobre el saqueo permanente desde hace muchos años de las finanzas de PEMEX y que continúa hasta el momento, manteniendo una plantilla de personal con mas de 80,000 plazas excedentes, innecesarias, porque de 120 mil que están en la nómina, solo se requerirían 40,000, para alcanzar una producción siquiera parecida a la de PETROBRAS, de Brasil, que, produciendo muchos más barriles al día, opera con menos de 40,000 trabajadores. Y ya no digamos otras petroleras en el mundo que ya sean de capital privado o públicas, tienen una productividad aún mayor.
Este es sin duda, otro saqueo también de dimensiones colosales, como es el del robo de combustible. Es un exceso de personal, sin contar la venta de plazas, que además de ser una lacra, representa un desperdicio inmenso de recursos, que bien utilizados podrían contribuir a fines superiores, como mejorar la educación o la dotación de agua potable a cientos de comunidades y colonias que aún carecen del servicio. Asumamos conservadoramente que el costo de la nómina de cada empleado excedente en PEMEX cuesta en promedio cada mes 10 mil pesos, estamos en presencia de un daño al patrimonio de los mexicanos de algo así como 800 MILLONES DE PESOS CADA MES, es decir, casi 10 mil millones de pesos al año.
Hace pocos días, nos dijo López Obrador que la lucha contra el “huachicol”, es decir el robo de combustible de los ductos de PEMEX, le ahorraría al erario público algo así como 50 mil millones de pesos y que ya se había regularizado el abasto en casi todo el país. “El año pasado se robaban 56,000 barriles diarios de combustible; ahora, después de dos meses de implementado el plan contra el robo de gasolinas, bajó a 15,600 barriles en promedio, y en lo que va de febrero, nada más 8,000”. Sin embargo, AMLO parece no querer saber del costo que representó a las actividades económicas del país la falta de transporte a personas y a empresas que también ocasionó pérdidas cuantiosas que aún no se terminan de cuantificar, pero probablemente resulten iguales o mayores a lo ahorrado por PEMEX. En cualquier caso, es positivo que se logre acabar con ese costoso y trágico delito.
“O todos coludos, o todos rabones”, dice el dicho popular. Me parece que hay una falta grave de honestidad intelectual y de congruencia, de parte de López Obrador, que usando su posición de poder casi absoluto, use sus conferencias mañaneras para desacreditar a funcionarios del INAI (Instituto Nacional de Acceso a la Información, antes IFAI) o del INEE, (Instituto Nacional de Evaluación de la Educación), o de la COFECE, (Comisión Federal de Competencia Económica), por ejemplo, y en cambio el presidente no toca ni de casualidad a grandes corruptos del sexenio anterior, como Lozoya, que siguen muchos de ellos en el actual, cobrando altos salarios, en PEMEX. López Obrador debería informar a la nación qué piensa hacer con casos como el de ODEBRECHT, escándalo de repercusión multinacional y que piensa hacer respecto de la ostentosa fortuna y el exhibicionismo de gentes como Romero Deschamps.
El pasado viernes 15, la UASLP, ofreció un concierto de la Orquesta Sinfónica Universitaria en el Teatro Bicentenario, que dirigida por el maestro Alfredo Ibarra, nos hizo pasar un rato realmente muy agradable escuchando la música de Los Beatles, con la participación de màs de 50 excelentes músicos que interpretaron con arreglos de primera piezas tan conocidas como “All you need is love”, “Yesterday” y “Let it Be”, o “El submarino amarillo”, que nos traen tan gratos recuerdos de los años 60, 70 y 80, que fueron quizás en los que mayor difusión tuvo esa música que, interpretada por la Sinfónica Universitaria, resultó todo un gran evento musical de primera categoría con la presencia de varios miles de personas de todas las edades, que además no tuvo costo. Fue con entrada gratuita patrocinado por la UASLP.
Vaya desde aquí un saludo y una felicitación al rector Villar Rubio, al director Alfredo Ibarra y a todos los componentes de la orquesta, junto con la gratitud de miles de personas que abarrotaron el gran auditorio, por esas magníficas ejecuciones de la inolvidable música de Los Beatles.
alr020637@gmail.com
Por otra parte, qué pensará el presidente sobre el saqueo permanente desde hace muchos años de las finanzas de PEMEX y que continúa hasta el momento, manteniendo una plantilla de personal con mas de 80,000 plazas excedentes, innecesarias, porque de 120 mil que están en la nómina, solo se requerirían 40,000, para alcanzar una producción siquiera parecida a la de PETROBRAS, de Brasil, que, produciendo muchos más barriles al día, opera con menos de 40,000 trabajadores. Y ya no digamos otras petroleras en el mundo que ya sean de capital privado o públicas, tienen una productividad aún mayor.
Este es sin duda, otro saqueo también de dimensiones colosales, como es el del robo de combustible. Es un exceso de personal, sin contar la venta de plazas, que además de ser una lacra, representa un desperdicio inmenso de recursos, que bien utilizados podrían contribuir a fines superiores, como mejorar la educación o la dotación de agua potable a cientos de comunidades y colonias que aún carecen del servicio. Asumamos conservadoramente que el costo de la nómina de cada empleado excedente en PEMEX cuesta en promedio cada mes 10 mil pesos, estamos en presencia de un daño al patrimonio de los mexicanos de algo así como 800 MILLONES DE PESOS CADA MES, es decir, casi 10 mil millones de pesos al año.
Hace pocos días, nos dijo López Obrador que la lucha contra el “huachicol”, es decir el robo de combustible de los ductos de PEMEX, le ahorraría al erario público algo así como 50 mil millones de pesos y que ya se había regularizado el abasto en casi todo el país. “El año pasado se robaban 56,000 barriles diarios de combustible; ahora, después de dos meses de implementado el plan contra el robo de gasolinas, bajó a 15,600 barriles en promedio, y en lo que va de febrero, nada más 8,000”. Sin embargo, AMLO parece no querer saber del costo que representó a las actividades económicas del país la falta de transporte a personas y a empresas que también ocasionó pérdidas cuantiosas que aún no se terminan de cuantificar, pero probablemente resulten iguales o mayores a lo ahorrado por PEMEX. En cualquier caso, es positivo que se logre acabar con ese costoso y trágico delito.
“O todos coludos, o todos rabones”, dice el dicho popular. Me parece que hay una falta grave de honestidad intelectual y de congruencia, de parte de López Obrador, que usando su posición de poder casi absoluto, use sus conferencias mañaneras para desacreditar a funcionarios del INAI (Instituto Nacional de Acceso a la Información, antes IFAI) o del INEE, (Instituto Nacional de Evaluación de la Educación), o de la COFECE, (Comisión Federal de Competencia Económica), por ejemplo, y en cambio el presidente no toca ni de casualidad a grandes corruptos del sexenio anterior, como Lozoya, que siguen muchos de ellos en el actual, cobrando altos salarios, en PEMEX. López Obrador debería informar a la nación qué piensa hacer con casos como el de ODEBRECHT, escándalo de repercusión multinacional y que piensa hacer respecto de la ostentosa fortuna y el exhibicionismo de gentes como Romero Deschamps.
El pasado viernes 15, la UASLP, ofreció un concierto de la Orquesta Sinfónica Universitaria en el Teatro Bicentenario, que dirigida por el maestro Alfredo Ibarra, nos hizo pasar un rato realmente muy agradable escuchando la música de Los Beatles, con la participación de màs de 50 excelentes músicos que interpretaron con arreglos de primera piezas tan conocidas como “All you need is love”, “Yesterday” y “Let it Be”, o “El submarino amarillo”, que nos traen tan gratos recuerdos de los años 60, 70 y 80, que fueron quizás en los que mayor difusión tuvo esa música que, interpretada por la Sinfónica Universitaria, resultó todo un gran evento musical de primera categoría con la presencia de varios miles de personas de todas las edades, que además no tuvo costo. Fue con entrada gratuita patrocinado por la UASLP.
Vaya desde aquí un saludo y una felicitación al rector Villar Rubio, al director Alfredo Ibarra y a todos los componentes de la orquesta, junto con la gratitud de miles de personas que abarrotaron el gran auditorio, por esas magníficas ejecuciones de la inolvidable música de Los Beatles.
alr020637@gmail.com

