Mala comunicación
Hoy los medios de comunicación tradicionales se enfrentan a un desafío monumental: la desconexión con jóvenes generaciones, particularmente con la llamada Generación Z, es decir, quienes nacieron entre mil novecientos noventa y siete y dos mil doce. Este segmento poblacional se caracteriza, entre otras cosas, por ser “nativos digitales” esto es que han convivido con la tecnología desde su infancia como algo cotidiano; son consumidores responsables y cuidadosos, sobre todo a partir del uso de redes sociales y reseñas en aplicaciones como parte de su proceso de decisión de compra, para estar informados y no hacer compras a la ligera; se preocupan de su privacidad, pues comprenden la línea que divide lo público y lo privado en las redes y, en consecuencia, protegen su intimidad, por lo que Facebook les interesa poco, en tanto que Instagram y TikTok les presentan mayor atractivo; son una generación muy emprendedora y un porcentaje importante de ellos cree que no necesariamente debe estudiar para llegar al éxito profesional, saben que emprender y hacer uso de la tecnología en muchas ocasiones reditúa mayores beneficios que la formación académica tradicional; finalmente, tienen una mayor responsabilidad social y valoran en la ética y los valores.
Históricamente, los medios tradicionales han sido la fuente primaria de noticias e información para la sociedad. Sin embargo, en la era digital, esta narrativa ha cambiado drásticamente. Los jóvenes de la Generación Z han adoptado plataformas y redes sociales como su principal fuente de entretenimiento e información; esta generación demanda contenido breve, dinámico y altamente visual, un reclamo que los medios tradicionales han luchado por satisfacer…sin mucho éxito.
Uno de los principales desafíos que enfrentan los medios tradicionales en su intento de atraer a las jóvenes generaciones es su enfoque anacrónico en la distribución de noticias. Mientras que los periódicos impresos y los programas en medios electrónicos continúan siguiendo un formato estático y pasivo, las redes sociales funcionan en base a experiencias interactivas y personalizadas; no basta que exista un posteo en redes sociales con un encabezado a la antigua usanza y una liga al texto completo en la página web del medio, es necesario más.
Es necesario destacar la red TikTok, que ofrece una experiencia interactiva y personalizada que resuena con la generación digital.
En un interesante artículo de Chema Valero publicado en el sitio web Xataka.com, que lleva por título “La fórmula de la atracción inmediata de TikTok: contenidos en abierto para enganchar y un potente algoritmo para la fidelización”, podemos leer: “…las estrategias de aproximación a los nuevos usuarios unidas a su potente algoritmo de recomendación convierten a esta red social en una de las más adictivas, tanto para los usuarios pasivos como para los productores de contenidos,”
Sobre estas estrategias de aproximación nos menciona Chema Valero: “…hay una estrategia de captación que diferencia a la aplicación china de sus competidoras en el entorno móvil: sus usuarios pueden acceder a los contenidos incluso sin registrarse […] En ese caso, en lugar de obtener una selección de vídeos acorde a sus intereses, lo que reciben en sus pantallas son los clips más virales del momento. Si han convencido a la masa, lo más probable es que encajen con los gustos de los nuevos visitantes.”
Por su parte el algoritmo de TikTok recaba información sobre perfiles, preferencias, tiempo en pantalla, revisualizaciones, etcétera, con lo cual personaliza la experiencia del usuario de manera individual.
Frente a esto, ¿es suficiente la presencia de los medios de comunicación tradicionales en redes sociales e internet en general para que puedan conectar con la Generación Z e interesarlos en sus contenidos?
La respuesta me parece que se da por sí sola: no, no basta, como tampoco basta solo el flujo de la información, si no se tiene certeza de la verdad.
@jchessal




