Mirador

Desde su retrato oval con vidrio cóncavo nos mira el coronel don Ignacio de la Peña y de la Peña, patriarca del Potrero.

Mis nietos se asombran, porque si están del lado izquierdo de la fotografía el coronel los mira, y si están del lado derecho los mira también.

Don Ignacio dejó su familia y sus tierras para ir a luchar contra el francés. Participó en ocho batallas; en seis de ellas recibió heridas de bala o sable. 

Al triunfo de la República don Benito Juárez le ofreció una diputación.

-Perdone usted, señor Presidente -declinó él su ofrecimiento-. Yo sé de patria. De política no sé.

Regresó al Potrero el coronel. Venía pobre: todo su dinero lo había gastado en la campaña. Su esposa le dio sus joyas para que las empeñara en el Saltillo y pudiera pagar el jornal de los labriegos. Cuando se dio la primera cosecha de maíz potrereño don Ignacio rescató las prendas y se las devolvió a su mujer con otras joyas que compró para ella en muestra de agradecimiento.

Veo el retrato del coronel don Ignacio de la Peña y de la Peña y recuerdo la frase de aquel buen militar:

-Yo sé de patria. De política no sé.    

¡Hasta mañana!...