“Para un modelo de policía es necesario primero un componente de cultura policial”
¿Un modelo 2019 o uno clásico? Usted estimado lector de seguro alguna vez en su vida se planteó la cuestión sí le deba una mano de gato, tuneaba a su auto viejo, o lo cambiaba por uno del año. Lo anterior sirve para cualquier cosa que haya que cambiar en la vida, un modelo ya pasado de moda por uno nuevo.
Este gobierno federal asume en materia de seguridad “el peor escenario posible”, cita el documento (Estrategia Nacional de Seguridad 2018-2024), con treinta y un millones de delitos al año, cerca del 99% de ellos quedan impunes y que con frecuencia se alcanzan hasta cien homicidios dolosos al día. Igual, es nuestro país percibido por la comunidad internacional como uno de los más corruptos, violentos e inseguros.
La Estrategia Nacional de Seguridad presentada recientemente, tiene entre otras cómo estrategia específica, un Nuevo Modelo Policial. Un nuevo modelo de policía que sea nacional, es decir, que tanto el policía estatal o municipal de Tijuana sea igual o similar al de Mérida, por supuesto tomando en cuenta las condiciones, contextos y necesidades locales. Partiendo de la hipótesis que la policía más importante a nivel nacional es la Municipal, no la futura Guardia Nacional, ¿esto qué es? pues que por fin se reconoce su proximidad social y conocimiento del terreno, ¿qué significa? Que En pleno siglo XXI se concibe que “hay que hacer la policía desde abajo”.
¿Cómo? hay que crear un “Proyecto de Modelo de Policía”, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, será el encargado y para ello serán necesario hacerlo en tres etapas: Primero, crear un Modelo Nacional de Policía que debe ser integral y transversal en todos sus componentes privilegiando el enfoque en Derechos Humanos, proximidad y participación ciudadana y altamente de coordinación y construcción colectiva. El modelo debe estar estandarizado en la capacitación, profesionalización, certificación y dignificación policial. Segundo, homologar el anterior modelo en las treinta y dos policías estatales afines y con capacidades iguales. Tercero, después de hacer todo lo anterior se deberá “reproducir”, el modelo estatal en las policías municipales que cuenten con capacidades y acrediten los requisitos para su integración.
¿Tiempo para lograr lo anterior? Indeterminado, tal vez, solo tal vez, unos quince años, para llegar a tener un “Modelo Nacional de Policía 2034”. Enchílame otra, decía un viejo conocido. Para un gobierno que no confía en las policías (desde las federales hasta las municipales) y las tiene estigmatizadas en lo general, inclusive señaladas como una subespecie del Crimen Organizado al ser llamadas, “Crimen uniformado” y altamente politizadas, parece por demás complejo crear un modelo nacional de policía, cuando se desconfía de las mismas de entrada.
Hipótesis: Se iniciará una depuración nacional de policías federales, estatales y municipales, pasando por las ministeriales, para llegar a la gran Convocatoria Nacional a través de la creación de la “Universidad de la Seguridad Pública”, que a su vez se soportará con una red de Escuelas y Academias regionales de Policía. Sangre nueva, no más amiguismos en las policías, no más instituciones de policías de colores partidarios, azules, rojos y amarillos.
TAPANCO: “Enfrentaremos el reto de la inseguridad, coordinadamente con las autoridades estatales y municipales. Sin repartir culpas ni eludir responsabilidades, sumaremos a las y los Gobernadores de los Estados y a las y los Presidentes Municipales en un trabajo conjunto, coordinado, eficaz y permanente…”. Ahí les hablan, desde el siglo pasado que ni los ven ni los oyen, cada quien con su modelo de policía, urbano, suburbano, rural y hasta caricaturesco.
Francisco.soni@uaslp.mx twitter: @franciscosoni
¿Un modelo 2019 o uno clásico? Usted estimado lector de seguro alguna vez en su vida se planteó la cuestión sí le deba una mano de gato, tuneaba a su auto viejo, o lo cambiaba por uno del año. Lo anterior sirve para cualquier cosa que haya que cambiar en la vida, un modelo ya pasado de moda por uno nuevo.
Este gobierno federal asume en materia de seguridad “el peor escenario posible”, cita el documento (Estrategia Nacional de Seguridad 2018-2024), con treinta y un millones de delitos al año, cerca del 99% de ellos quedan impunes y que con frecuencia se alcanzan hasta cien homicidios dolosos al día. Igual, es nuestro país percibido por la comunidad internacional como uno de los más corruptos, violentos e inseguros.
La Estrategia Nacional de Seguridad presentada recientemente, tiene entre otras cómo estrategia específica, un Nuevo Modelo Policial. Un nuevo modelo de policía que sea nacional, es decir, que tanto el policía estatal o municipal de Tijuana sea igual o similar al de Mérida, por supuesto tomando en cuenta las condiciones, contextos y necesidades locales. Partiendo de la hipótesis que la policía más importante a nivel nacional es la Municipal, no la futura Guardia Nacional, ¿esto qué es? pues que por fin se reconoce su proximidad social y conocimiento del terreno, ¿qué significa? Que En pleno siglo XXI se concibe que “hay que hacer la policía desde abajo”.
¿Cómo? hay que crear un “Proyecto de Modelo de Policía”, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, será el encargado y para ello serán necesario hacerlo en tres etapas: Primero, crear un Modelo Nacional de Policía que debe ser integral y transversal en todos sus componentes privilegiando el enfoque en Derechos Humanos, proximidad y participación ciudadana y altamente de coordinación y construcción colectiva. El modelo debe estar estandarizado en la capacitación, profesionalización, certificación y dignificación policial. Segundo, homologar el anterior modelo en las treinta y dos policías estatales afines y con capacidades iguales. Tercero, después de hacer todo lo anterior se deberá “reproducir”, el modelo estatal en las policías municipales que cuenten con capacidades y acrediten los requisitos para su integración.
¿Tiempo para lograr lo anterior? Indeterminado, tal vez, solo tal vez, unos quince años, para llegar a tener un “Modelo Nacional de Policía 2034”. Enchílame otra, decía un viejo conocido. Para un gobierno que no confía en las policías (desde las federales hasta las municipales) y las tiene estigmatizadas en lo general, inclusive señaladas como una subespecie del Crimen Organizado al ser llamadas, “Crimen uniformado” y altamente politizadas, parece por demás complejo crear un modelo nacional de policía, cuando se desconfía de las mismas de entrada.
Hipótesis: Se iniciará una depuración nacional de policías federales, estatales y municipales, pasando por las ministeriales, para llegar a la gran Convocatoria Nacional a través de la creación de la “Universidad de la Seguridad Pública”, que a su vez se soportará con una red de Escuelas y Academias regionales de Policía. Sangre nueva, no más amiguismos en las policías, no más instituciones de policías de colores partidarios, azules, rojos y amarillos.
TAPANCO: “Enfrentaremos el reto de la inseguridad, coordinadamente con las autoridades estatales y municipales. Sin repartir culpas ni eludir responsabilidades, sumaremos a las y los Gobernadores de los Estados y a las y los Presidentes Municipales en un trabajo conjunto, coordinado, eficaz y permanente…”. Ahí les hablan, desde el siglo pasado que ni los ven ni los oyen, cada quien con su modelo de policía, urbano, suburbano, rural y hasta caricaturesco.
Francisco.soni@uaslp.mx twitter: @franciscosoni

