Presupuesto
La Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos 2022 con 273 votos a favor, 214 en contra y cero abstenciones; se prevé un gasto de 7.08 billones de pesos, lo que representa un incremento en términos reales de 8.6 % con respecto a 2021; prevé un déficit de 875 mil 570 millones 500 mil pesos, con lo que se generan las condiciones para contratar deuda pública. El proceso de aprobación duro más de 42 horas, en el cual se tuvieron 1,994 reservas, en cuyo análisis y discusión predomino las agresiones personales y estuvo ausente la evidencia que sustentara las posturas de los distintos grupos parlamentarios.
Con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad, destaca lo siguiente: Secretaria de Turismo tendrá un incremento del 64 % con respecto al 2021; Secretaría de Bienestar un 50%; Seguridad Pública y Participación Ciudadana 42 %; Secretaría de Salud 28 % y Semarnat 26 %. Quienes tendrán reducción en su presupuesto son: Secretaría de Economía – 47 %; Sedatu – 25 % y Sedena -11 %. Los organismos autónomos que tendrán menos recursos públicos son: INE (-11.1 %), Comisión Nacional de Derechos Humanos (-0,8%), Comisión Federal de Competencia Económica (-0.5 %). Los gobiernos estatales tendrán más recursos para impulsar el gasto en sus estados.
Los programas prioritarios para el Gobierno Federal serán el de Adultos Mayores, que tendrá un incremento del 70 % en su presupuesto; personas con discapacidad (12.9 %) y becas para el bienestar en educación media y superior con un incremento del 0.6 %, mismo porcentaje de incremento para Jóvenes Escribiendo Futuro. Los programas que tendrán menos recursos son: mejoramiento urbano con 51.6 % menos de gasto; Programa Nacional de Reconstrucción (-3.7%); Sembrando Vida (-1.6%) y Jóvenes Construyendo Futuro (-0.5%).
El proceso de aprobación fue como en años anteriores, insultos, descalificaciones y gritos entre los aliados al poder ejecutivo federal y sus opositores políticos; los primeros se concentraron en defender el sentido social del gasto público, en tanto la oposición cuestiono las posibilidades de lucrar y condicionar los apoyos sociales por parte del gobierno federal y con ello generar clientela electoral; el debate fue más político que técnico, predomino la ideología más que la evidencia con datos sobre los problemas públicos.
De los aspectos positivos del presupuesto de egresos se encuentran el incremento en términos reales del gasto social, salud, turismo, transferencias a estados y municipios; sin embargo, los programas sociales siguen sin reglas de operación y en el resto de los sectores se requieren políticas públicas sustentadas en la evidencia y no en las ocurrencias de los tomadores de decisiones; que se orienten a resolver y atender necesidades de la sociedad y no a cumplir objetivos, político – electorales.
Los programas federales para estados y municipios tienen un incremento, pero se concentra en infraestructura como el Tren Maya, Refinería de Tres Bocas y otras de Pemex y CFE, pero no a proyectos de agua para zonas de alto rezago social, movilidad urbana, drenaje, alcantarillado; no se percibe un incremento en términos reales del gasto a infraestructura para el desarrollo, infraestructura en educación y salud, universidades públicas, ciencia y tecnología, así como el empoderamiento de la sociedad local.
Se continúa con la reducción del presupuesto de los órganos autónomos, el poder judicial y el Instituto Nacional Electoral, quienes se verán en la necesidad de cumplir con sus responsabilidades de una manera creativa y austera; no es un golpe a democracia, no obstante si a los actores políticos y sociales que han impulsado su fortalecimiento desde hacer varios años, por lo que requerían nuevas alianzas políticas para mantener su autonomía, y un nuevo modelo de gestión de recursos sustentado en la eficiencia y la transparencia.
El presupuesto de egresos 2022 no muestra nada nuevo, en lo político y en las políticas sigue la misma tendencia de los últimos tres años, fortalecimiento del gasto social en sus diferentes áreas, prioridad en la infraestructura impulsada por la 4T, disminución de los recursos a los organismos autónomos; su proceso de aprobación mantiene la misma confrontación política, no hay nuevos actores, sus argumentos son los mismos, donde predomina la ideología y no la razón técnica de los problemas públicos.
En resumen: el presupuesto de egresos 2020 es una construcción política, donde predominan los valores ideológicos de los protagonistas, la evidencia técnica pasa a segundo término en el proceso de aprobación; pero viene la segunda etapa, el ejercicio del gasto, el cual debe ser más técnico que político, donde predomine la orientación resolver necesidades de la sociedad, diseñado a obtener resultados de manera transparente y con rendición de cuentas. Próxima colaboración: 01 de diciembre de 2021.
@jszslp




