¡Qué mal gusto!

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Si algún día el infortunio político o judicial se abate sobre los señores Gallardo Juárez y Gallardo Cardona en su carácter de jefes máximos del Gallardísmo, será fácil y acertado decirles: “Ustedes se lo buscaron”. Si en algún momento, pronto o tarde, se revienta la liga, nadie sino ellos la habrán estirado en exceso.

Las razones para una eventual debacle del gallardísmo integran un extenso catálogo de supuestos delitos, abusos, excesos, autoritarismo, modos caciquiles; intolerancia, extorsiones, arrogancia, nepotismo y malos cálculos, acompañado casi todo de un evidente mal gusto. Como telón de fondo, o es una absoluta certeza de intocabilidad o un simple exceso de confianza.

No había quedado superado el proceso judicial que condujo a la cárcel a Ricardo Gallardo Cardona, liberado a finales del 2015 luego de casi un año en prisión, cuando apareció en el escenario la fantasmal figura de Sandra Sánchez Ruíz, a quien la administración municipal capitalina encabezada por Ricardo Gallardo Juárez “le compró” en 2016 más de 34 millones de pesos en medicinas sólo para el personal de confianza, y el también gallardísta ayuntamiento de Soledad “le compró” otros 10 millones. Dos años después, doña Sandra sigue ilocalizable.

No se asentaban los polvos del caso Sandra Sánchez Ruíz cuando Gallardo Cardona, a la cabeza de un peculiar grupo de Apellidos Ilustres de la ciudad, echaron a andar la llamada Trama Panavi, mediante la cual conseguirían un contrato por más de mil 300 millones de pesos con el ayuntamiento capitalino, para modernizar el alumbrado público de la ciudad.

El estimado de especialistas que revisaron el proyecto de contrato, es que sus promotores recibirían una utilidad inmediata de aproximadamente 500 millones de pesos (casi 100 por cabeza). Una fuerte presión mediática y social impidió la concreción del atraco.

A los corruptos diputados que promovieron el asunto al interior del Congreso, encabezados por Oscar Bautista, J. Guadalupe Torres, Rebeca Terán y José Luis Romero Calzada, les repartieron unos 20 millones, que ahora el Gobierno del Estado les anda ayudando a recuperar. Por cierto, Oscar, Tekmol y Rebeca son ya candidatos del PRI a diputados federales ellos y a senadora ella.

Recién comenzaba a quedar atrás la Trama Panavi, cuando se destapa el escándalo de las obras municipales en Fray Diego de la Magdalena, con una inversión estimada en 200 millones de pesos, que se asignaron a dedo mediante el muy chapucero procedimiento de declarar desiertas dos licitaciones previas, más amañadas que una pelea de lucha libre. Aquí, también según la estimación de expertos, la “utilidad” que iría a bolsillos particulares andará entre 25 y 40 millones de pesos.

Entre uno y otro de los eventos arriba descritos, aparecen despidos injustificados al por mayor, no pocas veces con amenazas serias para impedir los litigios laborales; largas jornadas de hostigamiento de automovilistas a quienes se multa con el menor pretexto con claros propósitos recaudatorios; envíos a las calles de las grúas municipales –concesionadas al pillastre Delegado de la SCT- cual jauría a exaccionar automovilistas; exigencias de moches, en efectivo o en especie, a desarrolladores inmobiliarios de todo tipo y nivel, como hace seis meses lo denunció a nivel nacional el periodista Carlos Loret de Mola.

Otra peculiaridad del gallardismo, en la que pensaba cuando hablé al principio de esta columna de malos cálculos, es que les dio por establecer, adquirir, rentar o contratar para su servicio a numerosos medios de comunicación, lo mismo digitales que impresos y electrónicos. Independientemente del origen y legalidad de los recursos aquí invertidos, que no son pocos, lo cierto es que se trata de una mala inversión. Los medios propios sirven para golpear a quien quieras, pero no te quitan un solo golpe. Y si das motivos, menos.

Más recientemente, el último digamos desplante del gallardismo que tiene perplejos a los potosinos es el nepotismo, practicado con una arrogancia impresionante. Ya otros medios y las redes sociales han dado cuenta detallada de su despliegue en unas cuantas semanas. Sin el menor rubor, la parentela de los señores Gallardo Juárez y Gallardo Cardona ha desfilado por candidaturas a diversos cargos de ele cción popular; ha ocupado suplencias y vacantes al por mayor en esta capital y en el vecino municipio de Soledad. Todo esto con una tranquilidad y despreocupación que más allá de su choque con la ética y la buena política han entrado de lleno en el imperio de la desfachatez y, sobre todo, del mal gusto.

Desde el poder público se pueden protagonizar actos o emprender acciones que lastiman, agreden o indignan, pero también otros que simplemente desagradan. En eso andamos, en el dominio de lo desagradable. Vale la insistencia, si algún día, en días, semanas o años, el infortunio político o judicial les cae encima, que se digan todo menos sorprendidos. Ellos se lo han buscado.

LAS ESTRELLAS DE LA FIESTA

En estos festejos preelectorales también conocidos como campañas, las artistas más solicitadas suelen ser las encuestas, de las que bien se sabe que a veces dejan muy satisfecho al respetable pero a veces sus actuaciones son un verdadero fiasco.

Lo habitual es que al inicio de las campañas se tenga por cierto que cualquier intención de voto medida en ese momento puede cambiar al grado de revertir las tendencias. Actualmente, esta perspectiva suele apoyarse en la experiencia de ele cciones anteriores.

Respecto de lo que pudiera ocurrir el próximo 1 de julio, hay un consenso generalizado en el sentido de que las posiciones competitivas que hoy registran los candidatos y la candidata a la Presidencia de la República (ya se sabe: Andres Manuel López Obrador, primero; Ricardo Anaya Cortés, segundo; José Antonio Meade Kuribreña, tercero, y Margarita Zavala, cuarta, en espera de ver qué ocurre con la incorporación de El Bronco) pueden modificarse sustancialmente.

Los antecedentes que se invocan para dar sustento a esa apreciación son básicamente las experiencias de las tres ele cciones anteriores. Efectivamente, en el año 2000, al inicio de las campañas el candidato del PRI, Francisco Labastida Ochoa aventajaba con aproximadamente 10 puntos al abanderado del PAN, Vicente Fox, que acabó ganando la elección con 6.4 votos porcentuales a Labastida.

En el 2006, la contienda arrancó con López Obrador con una ventaja de más de 7 puntos porcentuales sobre Felipe Calderón, quien lo alcanzó y rebasó por medio punto porcentual (0.56) en los últimos días de campaña. Finalmente, en 2012 Enrique Peña Nieto partió en la competencia con casi 20 puntos arriba de AMLO, quien fue acortando la distancia pero no logró rebasarlo, y perdió por casi siete puntos porcentuales.

Sin embargo, el dato que se ha obviado o menospreciado en numerosos análisis sobre este tema concreto, es la diferencia en la duración de las campañas. Tanto en 2000 como en 2006, las campañas duraban seis meses. Con diferencias de unos cuantos días, todos los contendientes las arrancaban en enero del año de la elección. Es en esas dos elecciones en las que ocurrió el alcance y rebase del segundo lugar al primero. En cambio, en el 2012 López Obrador nunca alcanzó a Peña Nieto, pero sí redujo la ventaja en dos terceras partes. Es en esta ocasión que por primera vez las campañas se ajustan por ley a tres meses.

Ahora, como todos sabemos, las campañas durarán 90 días, de los cuales han transcurrido 14 a esta fecha. Así las cosas, Ricardo Anaya o cualquiera de los otros candidatos que eventualmente se colocara en segundo lugar, dispone de solamente 76 días para alcanzar y rebasar al puntero López Obrador.

Visto desde otra perspectiva, la circunstancia de campaña corta que le permitió a Peña Nieto no ser alcanzado, favorece ahora a López Obrador.

Actualizadas sus cifras sobre intención de voto al lunes pasado, la encuesta de encuestas que realiza la firma Oraculus, informa lo siguiente: AMLO, 43 por ciento; RAC, 29; JAMK, 23, y MZ, 6.

El primer trabajo publicado por Oraculus data de fines de noviembre de 2017, cuando se conocieron los nombres de los tres principales candidatos. Sus resultados fueron: AMLO, 36.2 por ciento; RAC, 24.6, y JAMK, 23.6. Como se puede observar, López Obrador ha avanzado casi siete puntos; Anaya ha subido 4.4 y JAMK ha perdido medio punto.

El mismo modelo de estimación que utiliza Oraculus lo aplican las empresas mediáticas Bloomberg, Newsweek y El País. Sus resultados son prácticamente idénticos.

COMPRIMIDOS

  • En solo tres semanas: Pedro Pablo Kuczynski renuncia a la presidencia de Perú, en víspera de ser destituido por el Congreso, acusado de haber recibido dinero de la constructora brasileña Odebrecht. El ex presidente de Francia, Nicolás Sarkozy es llevado por la policía a una comisaria donde fue interrogado durante 27 horas. Quedó en libertad pero sujeto a proceso, por supuestamente haber recibido aportaciones ilegales para su campaña electoral del 2007. La ex presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, destituida y encarcelada desde hace casi un año, fue sentenciada a 24 años de prisión, por haber presionado a algunas empresas para que hicieran donativos a favor de las fundaciones privadas que manejaba su amiga y confidente Choi Soon-sil. Finalmente, el popular y todavía políticamente muy poderoso ex presidente de Brasil. Luis Inazio Lula da Silva, cumple cinco días en prisión por supuestamente haber recibido como soborno un departamento de 240 metros cuadrados frente a una playa de Sao Pablo.


 

  • El próximo 1 de julio podrán votar por primera vez en una elección presidencial 15 millones 119 mil 337 jóvenes mexicanos de entre 18 y 24 años de edad (corte del INE al 30 de marzo). Si se da un nivel de participación del 65 por ciento, efectivamente acudirán a las urnas 9 millones 827 mil. ¿Qué llevarán en mente al tener frente a sí las boletas de votación?


 

  • El recurso legal interpuesto por Xavier Nava ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, tardará entre una y dos semanas en ser resuelto. Sus abogados tienen confianza en ganarlo y recuperar el registro de su candidatura, pero lo cierto es que la moneda está en el aire. Si eventualmente le confirmaran la pérdida del registro, el PAN podrá postular otro abanderado.


 

  • Será hasta el próximo día 23 cuando el CEEPAC tenga las listas definitivas de candidatos a diputados locales plurinominales. Están corriendo los plazos de revisiones, observaciones, solventaciones, nuevas verificaciones y sustituciones. Si no hay cambios en estos días que faltan, Manuel Barrera Guillén no será candidato del PVEM a la reelección. El primer lugar en la lista lo ocupa su abogado personal y apoderado jurídico del Verde, Edgardo Hernández Contreras, de una fama que da miedo.


Hasta el próximo jueves.