Salud Pública
En los próximos años, el sistema de salud pública tendrá que atender una población que además de haber envejecido, presentará enfermedades crónico - degenerativas que requieren tratamientos costosos y prolongados, por lo que la capacidad del gobierno para resolver problemas públicos en materia de salud será puesta a prueba. Aún es tiempo de implementar políticas públicas orientadas a modificar comportamientos que contribuyan a disminuir la demanda de atención hospitalaria.
El ejemplo de Catalina González, a quien hace 10 años se le diagnosticó diabetes tipo 2, su médico le recomendó un cambio en los hábitos de alimentación y realizar ejercicio, pero no siguió el tratamiento, ahora doña Cata ha perdido la vista, tiene insuficiencia renal y requiere una amputación en el pie derecho; ella y su familia han iniciado un viacrucis, después de seis meses consiguió cita con su médico familiar en el IMSS, pero por la pandemia no fue transferida a ningún especialista para ser atendida y no cuenta con los recursos para pagar un hospital privado.
Casos como los de doña Cata existen todos los días, los protagonistas son, por un lado, personas que demandan atención por enfermedades que pueden ser prevenidas, y por el otro un sistema de salud pública desarticulado, con recursos insuficientes para responder a la demanda, incluso en los de nivel de atención básica. Son momentos de tomar decisiones de política pública que transformen esta crítica situación social, se requiere atender los problemas de salud de manera preventiva y no solo por el lado de la demanda: hospitales, médicos, enfermeras, medicamentos.
En los años 70 del siglo XX, la política pública fue disminuir el número de nacimientos, de siete hijos por pareja, se pasó a una tasa de fecundidad promedio de dos hijos por familia, y la esperanza de vida se elevó a 82 años; para 2050 se calcula que el 21.5 % de la población sea mayor de 65 años; de continuar sus hábitos de alimentación y sin actividad física se espera un incremento considerable de las enfermedades crónico-degenerativas, que además de aumentar el número pérdidas de vidas, demandarán al gobierno mayores recursos presupuestarios.
Las enfermedades crónico degenerativas, son las más complicadas de tratar y además las que demandan mayores recursos económicos al sector salud, pues su tratamiento médico es especializado. Esta situación no solo debe ser una preocupación para el gobierno, sino especialmente para la sociedad; se requiere modificar comportamientos mediante una atención personalizada, que involucre médicos y otros especialistas como psicólogos, nutriólogos, quienes deben ser asesorados por especialistas en neurociencias, comunicación y economía del comportamiento para que tengan una comunicación efectiva con los pacientes.
El panorama es complicado para un país que destina 2.8% del PIB en salud, lo cual representa el 40 % del promedio de la OCDE; la situación se agrava porque la infraestructura médica y hospitalaria actual es insuficiente, así lo ha puesto en evidencia la pandemia COVID-19. Los retos son varios, aunque el primer paso se ha dado, garantizar el derecho a la salud a todos los mexicanos, pero se requieren otras medidas como implementar el expediente clínico electrónico integral, articular el sistema de salud y garantizar la existencia de atención médica de primer nivel, que es donde se puede identificar de manera temprana las enfermedades crónico degenerativas.
En el ejercicio informativo que realiza Erika Salgado y su equipo de trabajo en Global Media, los nueve candidatos entrevistados no logran construir un diagnóstico del problema de salud en San Luis Potosí. Para solucionar un problema público el primer paso es tener identificadas las causas que hacen que una situación se vuelvan problema público, a partir de lo cual se construye la solución de política pública, si no es de esta manera se corre el riesgo de implementar intervenciones gubernamentales fracasadas.
Cuatro de los nueve candidatos (PAN, PRI y PRD; Nueva Alianza; PVEM y PT e Independientes) ponen énfasis en la construcción de hospitales especializados; el resto realiza propuestas aisladas, desarticuladas, que no tienen un sustento de análisis del problema y que solo tiene la intención de ganar la simpatía de quienes tienen estas necesidades de salud: mejorar sueldo al personal de salud, entrega de medicamentos, médicos comunitarios, mayor presupuesto y combate a la corrupción. Para solucionar los problemas de salud de San Luis Potosí los candidatos requieren plantear de manera clara las causas y consecuencias del problema.
En síntesis, los problemas de salud en San Luis Potosí son complejos, de grandes dimensiones y altos costos sociales; las políticas públicas más efectivas son las preventivas, orientadas a modificar el comportamiento de las y los potosinos, el principal instrumento es la información, aunque no se debe dejar de lado acciones como ampliar la infraestructura de salud, principalmente en el primer nivel; ampliar la cobertura del personal médico y garantizar la entrega de medicamentos. Se requiere una política pública sustentada en actores gubernamentales, sociales, económicos y científicos. Próxima colaboración: 12 de mayo de 2021.
Twitter: @jszslp
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