Ya se van

El día de hoy debo contarle que he asumido una responsabilidad absolutamente nueva en mi vida; como podrá enterarse –pero ojalá ya lo esté– a partir del día de mañana, ocuparé una posición desde la que apoyaré más vivamente la campaña de la Coalición Juntos Haremos Historia que postula al licenciado Andrés Manuel López Obrador AMLO a la Presidencia de la República, al ingeniero Primo Dothé Mata al Senado de la República, a la licenciada Paloma Rachel Aguilar Correa y a la maestra Amelia Araiza Dávila a diputadas federales por la capital del Estado.
Aunque desde que inició el proceso electoral me he esforzado por ser absolutamente objetivo –que no imparcial, porque soy opinador, no juez– a la hora de escribir para Pulso Diario de San Luis, considero que es mi deber honrar a esta casa editora y a sus directivos, don Miguel y don Pablo Valladares, dejando de escribir durante el tiempo en que transcurre el proceso electoral en el que me veré inmerso.
Si bien es cierto que no estoy obligado a suspender mi ejercicio como periodista de opinión, ni tampoco como Notario Público, ambas funciones sociales están reñidas directamente con cualquier partidarismo, y por muy profesional y pulcro que sea en mi desempeño, algo exuda uno al aportar directamente los esfuerzos políticos para una opción electoral, ya que será necesariamente en desdoro de las otras.
Como dijera el clásico etílico, “haiga sido como haiga sido” me parece del todo correcto que Usted en lugar de que me lea en este santuario de la libertad de expresión, tenga la bondad de darme esa oportunidad en otro espacio que conozco bien, el de la plaza pública.
El debate de las cosas públicas tiene lugar cada vez en menos lugares de nuestra vida comunitaria, por eso esos lugares son sagrados para mí, Pulso Diario de San Luis es el que más; muy probablemente haga lo propio en Antena San Luis, y acaso continúe en EmsaValles en la medida en que me refiera a temas que tengan qué ver con la próspera capital de todas las huastecas y no a asuntos sanluisinos, lo que consultaré con los que saben.
El receso me permitirá atender con toda pasión no sólo una campaña electoral, sino con el feliz pretexto de la misma, poder fustigar con fuerza y foro los excesos, triquiñuelas y malvivencias de un grupo criminal disfrazado de político que ha dañado profundamente a San Luis Potosí.
Y es que no es para menos, mire Usted:
Cuando el grupo de fascinerosos que se autodenominan “gallardía” logró la victoria electoral en Soledad de Graciano Sánchez hace nueve años, muy pocos teníamos algún motivo para sospechar en qué diantres andaban y para qué querían la alcaldía del empobrecido municipio conurbado.
Muchos opinamos entonces que cualquier cosa era preferible a los malos gobiernos priistas, panistas y parmistas que había tenido Soledad, oiga, pero estoy seguro que dijimos eso porque prácticamente nadie sabía quiénes eran los socios financieros y operativos de los comerciantes en carne de pollo y derivados.
Las decisiones policiacas del hoy reeleccionista capitalino a los pocos días de haber tomado posesión como munícipe soledense me indicaron por dónde iban los tiros, y en forma categórica sentí que debían ser repudiados, porque no era un grupo político que estaba tomando revancha en contra de sus adversarios –como suele pasar en San Luis Potosí– sino una bien engrasada maquinaria maligna que estaba apoderándose de la segunda ciudad del Estado.
Seguro Usted tenía bien presente que Soledad siempre había tenido problemas de proliferación de antros de mala muerte, de esos en donde se mata y entierra con la compra de una copa de amargo, lo que es grave, pero no al extremo de convertirla en paraíso de criminales, sede de malos y lavadora del dinero tinto en sangre de sus socios.
Lo ocurrido en la tesorería y en la policía del vecino municipio bajo el gobierno del hoy reeleccionista capitalino fueron ocultadas con el despliegue de un circo mediático y el asistencialismo total; en forma vil usaron de parapeto a la gente más pobre de nuestra zona metropolitana para guardar los intereses inconfesables de un grupo de malosos.
Lo ocurrido enseguida es tan penoso, duele tanto, que prefiero que Usted lo recuerde en la soledad de sus reflexiones, digamos que esas lacras se convirtieron en gobernantes de nuestra capital, y sí, aunque nos duela la cara de vergüenza, fuimos nosotros quienes los dejamos pasar, por motivos variopintos, todos injustificables.
Unos, los ignorantes, pensamos que eran buenos, políticos diferentes; otros, los insensatos, pensamos que no eran peligrosos, sólo mafiosillos menores; unos más, los viles, pensamos que malos o no, se podía hacer negocios con ellos, ganarse una lana, aunque fueran escoria; y hubo y hay otro grupo de potosinos que dicen sin pudor, “sí roban, pero por lo menos le dan a la gente”
¿Quiere saber quién es el culpable de que ese cártel criminal se haya apoderado de San Luis Potosí y de Soledad? No, no sólo es Juan Manuel Carreras con su abulia y grisácea complicidad; tampoco son sólo los pocos empresarios apátridas que se han beneficiado con los negocios que les permiten roer del dinero público; tampoco son sólo los mafiosos, lo malos genuinos, ellos cumplen su cometido malsano. Los responsables de que esos nacos estén donde están, somos nosotros, los potosinos de bien, la gente decente que abjuró de San Luis por puro egoísmo.
No importa si Usted votó o no votó por el clon de Malverde en 2015; el hecho de que siendo protagonista de más de una decena de reportajes sobres sus pillerías y excesos, y aún siga instalado en el poder municipal, esa es nuestra culpa.
Tenemos la oportunidad de que eso cambie, y si me permite que le espete una carrucha y duro reclamo, basta con dejar de hacerse uno pendejo; basta con dejar de vivir con miedo, basta con dejar de simular, basta con ejercer nuestro sagrado derecho cívico, y verá que bien pronto se irán con viento fresco.
Como puede ver, tengo mucho por decir, si Usted quiere oírlo lo espero en donde los potosinos siempre hemos dirimido nuestras controversias, las plazas y las calles llenas de héroes ciudadanos. No soy Batman, pero si no me quito la máscara nadie lo notará.

Ingenuidades
Abrazo con fuerza y les deseo que tengan éxito sin cortapisas en la defensa de sus ideales a los señores licenciados Cecilia de los Ángeles González Gordoa y Francisco Xavier Nava Palacios, ellos inician mañana sus campañas a la presidencia municipal de nuestra capital; ya vendrá el momento en que les rogaré cuidar a San Luis, y brindarnos a todos la oportunidad de ser felices, sé que lo harán sin dudarlo.

leonelserrato@gmail.com