Cinco ingredientes para sustituir el huevo en la cocina

Cinco ingredientes para sustituir el huevo en la cocina
El huevo es un producto presente en la alimentación cotidiana de millones de personas; sin embargo, ya sea por cuestiones de alergia, restricciones alimenticias o simplemente por gusto personal, es posible dejarlo fuera de la cocina.
Uno de los principales usos del huevo es dentro de la panadería y la repostería, donde además de aportar humedad, ayuda a dar estructura a través las proteínas que contiene.
A pesar de ello, es posible encontrar estas características en otros ingredientes, dependiendo de la receta se pueden obtener de productos de origen animal como la leche, el yogurt o la mantequilla.
En este artículo nos concentramos en cinco elementos que pueden estar esperando dentro de tu cocina para que los utilices como sustituto del huevo y que, casualmente, resultan ser de origen vegetal, por lo que pueden convertir tus platillos en veganos o vegetarianos.
1. Plátano
Esta fruta es útil para sustituir al huevo en recetas de inclinación hacia lo dulce, como hot cakes, galletas y otras masas que no necesiten inflar mucho o a las que se le pueda añadir algún ingrediente leudante, ya que no aporta la esponjosidad que se añade con el huevo.
El plátano debe agregarse en forma de puré y la porción recomendada es de 60 gramos de fruta machacada por cada huevo que la receta solicite.
En cuestiones nutrimentales, el plátano coincide con el aporte del huevo en elementos como potasio, proteínas, calcio, magnesio, hierro, sodio y fósforo aunque es distintas cantidades.
2. Manzana
La manzana es otro posible sustituto del huevo, para funcionar es necesario hacer un puré sin la cáscara aunque también se puede usar el puré comercial, la única diferencia será el dulzor ya que la mayoría contienen azúcares añadidos.
Al tratarse de un alimento de sabor más sutil, funciona para preparaciones tanto dulces como saladas, al preparar panes o bizcochos, aporta humedad de larga duración y coagula para unir la estructura de los mismos.
La manzana, a diferencia del huevo, es fuente de carbohidratos, mientras que comparte características como el aporte de proteínas, calcio, potasio, magnesio, fósforo, vitaminas A, B, D y E.
Para sustituir un huevo grande son necesarios 70 mililitros de puré de manzana.
3. Linaza
En el mundo de las semillas, la que se obtiene del lino es un estupendo auxiliar para sustituir al huevo en la cocina.
Por ser un alimento de sabor neutro su versatilidad la lleva a ser útil en todo tipo de recetas.
Para utilizar la linaza, es necesario moler las semillas y agregar agua caliente, se debe dejar reposar durante cinco minutos y el resultado será una mezcla de textura gelatinosa, muy similar a la de la clara de huevo.
Por cada pieza de huevo que se busque sustituir, se debe añadir una cucharada y media de semillas de linaza molidas a 60 mililitros de agua caliente.
Sus principales aportes nutricionales son la fibra, ácidos grasos, magnesio y vitamina B.
4. Chía
Estas pequeñas semillas son bien conocidas por aportar cantidades considerables de ácidos grasos y minerales esenciales para el organismo como hierro, potasio, calcio y sodio.
Cuando se combina una cucharada y media de chía con 70 mililitros de agua, las semillas se hidratan y forman una especie de gel que coincide con la textura y características de una pieza de huevo crudo.
Esta mezcla puede utilizarse como sustituto de huevo en recetas dulces y saladas sin modificar el sabor resultante.
5. Aquafaba
Aunque el nombre suena a un ingrediente raro y difícil de encontrar, el aquafaba no es mas que el agua en que se cocinan algunos tipos de legumbres.
Los más comunes son los garbanzos, para ello es necesario remojarlos durante algunas horas en agua, para después cocinarlos en una olla con suficiente agua sin añadir sal o algún otro condimento.
Una vez cocidos, deben retirarse del líquido y dejar que éste se enfríe. De esa sencilla manera se obtiene la aquafaba.
El agua debe batirse para que las proteínas, hidratos de carbono y sólidos vegetales formen una estructura que retenga el aire, al final se obtiene un producto casi idéntico a las claras de huevo batidas.
Este elemento se utiliza como sustituto de la clara de huevo por lo que puede usarse para capeados, para dar textura a mousses o merengues al agregar azúcar.
El aquafaba también se puede obtener de los garbanzos o legumbres como las alubias enlatadas, solo que muchas veces tienen conservadores u otros ingredientes añadidos.