Flores comestibles que tienes que probar

Flores comestibles que tienes que probar
Existe una gran diversidad de flores comestibles en el mundo. Se dice que hay alrededor de 70 especies que se pueden degustar. México cultiva 50 de estas variedades, entre las que destacan la lavanda, la malva, viola, mastuerzo, por mencionar algunas. Las flores a los platillos, además de aportar color y fragancia también aportan nutrientes, pues cuentan con vitaminas y minerales que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico. Es así como en Menú te contamos de siete flores comestibles y su uso en la cocina.
1. Borraja
De olor ligero y un sabor pronunciado parecido al pepino y a la ostra. Las hojas jóvenes picadas sirven para perfumar ensaladas, salsas y vinagretas. En Francia e Italia se considera a la borraja como una verdura de lujo, por lo delicado de su aroma y sabor. En Alemania sus hojas son utilizadas en los pucheros y los caldos cortos. En España se utiliza como verdura y por lo general acompaña ensaladas, en Asia se utilizan como hojas de parra y se comen rellenas.
Las flores de borraja sirven para hacer buñuelos y para decorar elaboraciones de repostería. También existe yogurt de flor de borraja y helado.
2. Mastuerzo
También conocidas como capuchina o berros son familia de los quelites y se aprovechan todas las partes de la planta. Tiene un gusto picante parecido al del rábano o la mostaza.
Generalmente se usa en ensaladas o para decoración. De acuerdo con el diccionario gastronómico "Larousse cocina" se ocupan los botones florales y las semillas todavía tiernas para ensaladas, además confitados en vinagre de estragón -como un sustituto de las alcaparras- aunque su consistencia es más dura, pero en olor son más fragantes.
3. Clavelina
Esta flor no solo agradable a la vista por sus colores vibrantes es también apreciada por su sabor parecido al clavo y su aroma floral envolvente el cual perfuma todas tus preparaciones. La clavelina se emplea como decoración en pasteles o repostería o para maridar carnes y productos del mar. Las ensaladas también realzan su sabor cuando se les añade esta flor. En bebidas calientes como los tés también es común encontrarla y en drink's como el martini o en margaritas.
4. Malva
Esta flor rosada muy aclamada en la perfumería tiene algunos usos en la cocina. Su sabor es muy sutil por lo que se le compara con la lechuga, en la cocina está presente en ensaladas, sopas de verduras y cremas. Por su puesto también se ocupan como decoración en la repostería y pastelería.
Uno de los descubrimientos culinarios del momento es la ensalada de berros con diente de león y flores de malva. Además de ser muy fresca tiene una gran cantidad de vitaminas y minerales que nutren el cuerpo.
5. Lavanda
De propiedades relajantes, la encontramos a manera de infusiones y en la coctelería. El café y la lavanda son dos ingredientes que hacen una mancuerna increíble, pues su combinación potencia los sabores tostados de café dejando una nota dulce al final, por eso las bebidas frías con estos dos ingredientes son un boom al igual que el latte de lavanda.
En Francia la lavanda seca se utiliza como hierba aromática que ayuda a potenciar el sabor de los platillos. En la repostería se ocupa para dar pequeños toques de sabor a las masas y dar aroma a las preparaciones.
6. Crisantemo
Esta bella flor del color del sol o con variantes naranjas tiene en paladar un gusto parecido al berro, según el diccionario gastronómico "Larousse cocina". Generalmente se incorpora a ensaladas para hacerlas visualmente más atractivas y agregar un sabor ligero y suave; siempre y cuando las flores sean frescas. Caso contrario si las hojas están maduras, el sabor es más amargo. Cuando toda la planta está seca, en particular sus flores sirven para aromatizar infusiones como el té o bebidas calientes.
7. Caléndula
Esta planta es muy reconocida por sus propiedades medicinales y su uso en la industria farmacéutica. Pero sus hojas también agregan aroma y sabor en la cocina.
Las hojas más tiernas se usan en ensaladas, pasteles, quesos, arroces y mantequillas para colorear -tienen un efecto de pigmento como el azafrán- y aromatizar los platos. Cuando las hojas están secas es común encontrarlas en vinagretas de caléndula para aliñar ensaladas o en aceites que aportan aroma a las preparaciones.
Su sabor en dosis pequeñas es sutil y ligeramente amargo así que no la uses en grandes cantidades, pues puede echar a perder tus platillos.