La tapa reverdece con el V Concurso Mundial que se celebra en España

La tapa reverdece con el V Concurso Mundial que se celebra en España

VALLADOLID, Espala (EFE).- Un sumatorio de gastronomía, turismo, economía social e identidad representa la tapa, una de las exquisiteces culinarias de las que ha hecho gala España y cada año potencian en la ciudad de Valladolid con una nueva edición del Concurso Mundial, que coincide además con la edición nacional.

La tapa, un bocado que exige de creatividad, imaginación y calidad, "es bandera, emblema e insignia de nuestra gastronomía que mueve a la gente, invita a participar", ha manifestado este lunes Jesús Sánchez, presidente de los jurados nacional e internacional y dueño del restaurante Cenador de Amós, en Cantabria (norte) con tres estrellas Michelín

"Celebremos la gastronomía para estar juntos y disfrutar de todo esto", ha añadido Sánchez en referencia a un certamen "de relevancia y reconocimiento mundial" y después de más de un año de pandemia que en el año pasado obligó a la celebración de un concurso de transición debido a las restricciones de movilidad.

Cuarenta y cuatro cocineros disputarán entre el 8 y 9 de noviembre el XVII Concurso Nacional procedentes de las diecisiete comunidades autónomas de España.

En cuanto al V Campeonato Mundial de Tapas, que se disputará en la jornada del 10 de noviembre con Elena Arzak y Jesús Sánchez como presidentes del jurado, reunirá a más de una decena de participantes con Portugal como país invitado, Ucrania por vez primera y representantes de España, Argentina, Chile, Ecuador, Panamá, Estados Unidos, México, Francia, Dinamarca, Irlanda, Japón, India y Emiratos Árabes.

Ambos concursos, después de diecisiete y cinco años respectivamente, son ya "un referente anual en el calendario gastronómico internacional", ha apuntado por su parte el embajador dePortugal en España, Joao Mira-Gomes, quien se ha referido al arte culinario como "un punto muy atractivo del atractivo turístico".

Prueba de ello, ha agregado Mira-Gomes, es la existencia en Portugal de una docena de escuelas de hostelería como la de Lamego, cuyo lema es el de "hacer cosas simples extraordinariamente bien".