Con homenaje, despide DGSPE a “niño policía”

A los nueve años, Esteban Martín cumplió su sueño de ser agente estatal

Con homenaje, despide DGSPE a “niño policía”

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En honor a Esteban Martín Barbosa Ramos, adolescente y policía honorario desde 2011, la Dirección General de Seguridad Pública del Estado (DGSPE) realizó ayer en su sede central un homenaje póstumo de cuerpo presente.

El joven, que estaba por cumplir 18 años de edad el 23 de agosto próximo, murió el miércoles pasado en el hospital derivado de la enfermedad renal que padecía y recientemente se había agravado.

Con nueve años de edad, Esteban Martín Barbosa Ramos cumplió su anhelo de ser policía estatal el 11 de agosto de 2011, con apoyo de la organización Cumple un Sueño A.C. y la referida dependencia de seguridad.

Al arribo de la carroza en las instalaciones policiacas, elementos cargaron el féretro para subirlo al vestíbulo de la dependencia donde ya los esperaban familiares, amigos y sus colegas policiales.

Posterior a ello, Raúl Alanís Beltrán, titular de la DGSPE, realizó pase de revista a la corporación y justo al nombrar al joven todos los gendarmes expresaron en voz alta “¡Presente!”. Minutos más tarde, una cuadrilla de oficiales disparó balas de salva al aire.

Maurilio Barbosa Loredo, padre del joven, narró que el padecimiento le generó mucho sufrimiento en sus últimos días de existencia, pues desde diciembre se encontraba hospitalizado en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

“Quiso ser policía honorario, porque él veía mucha inseguridad por la colonia donde vivíamos, y en su momento quiso ser policía. Se le pidió ayuda a una asociación”, refirió el progenitor.

El titular de la DGSPE, Raúl Alanís brindó unas palabras en memoria de Martín Esteban Barbosa y dijo que “para esta corporación siempre será un honor recordar a este joven, nos enorgullece que haya formado parte de nuestros niños Policías Honorarios”.

Al finalizar el homenaje, el féretro fue cargado de nuevo para ser subido a una carroza y así los restos del joven ser conducidos a su última morada.