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En la Caravana Nacional de la Fe 2019, por primera vez, en su recorrido de SLP a Pozuelos, los peregrinos no tuvieron acceso a desayuno como tradicionalmente les compartían en el lugar.
Además, durante la caminata en San Antonio, la noche del miércoles, falleció un peregrino originario de Tampico, Tamaulipas, de 75 años de edad de un infarto, del que ya no se pudo recuperar a pesar de que los socorristas de la Unidad Estatal de Protección Civil hicieron el esfuerzo por aplicarle un desfibrilador. Por primera vez, el personal de la dependencia estatal los acompaña en la caravana.
A lo largo del camino, se auxilian de la vigilancia de dos patrullas de la Policía Estatal, que transportan aproximadamente 7 elementos que abanderan la Caravana para evitar un accidente.
El miércoles arribaron al camino de acceso a San Francisco, en Villa de Arriaga, y este jueves, después de rezar y participar en una breve misa, avanzaron durante la mañana hacia El Tepetate, donde arribaron aproximadamente a las 11:30 de la mañana.
En el sitio ya los esperaban vecinos de la colonia Balcones del Valle para darles desayuno, consistente en frijoles de la olla, arroz, chicharrón, tortillas, refrescos y en otros casos caldo de pollo con verduras, arroz y bebidas refrescantes. En señal de agradecimiento, un sacerdote encabezó la oración de bendición de los alimentos y de las personas que ya los esperaban.
Con respecto a los años anteriores de la caravana, este año se vio disminuida en la presencia de sus asistentes.
A las 11:30 de la mañana, los peregrinos terminaron de desayunar y partieron de San Antonio a La Lugarda, para descansar desde las 5:30 de la tarde. En el lugar ya los esperaban más de mil tortas como ya tradicionalmente las preparan los comerciantes que venden los tradicionales tacos rojos de la Plaza del Carmen.
Además, la ambulancia de Cruz Roja Mexicana, Delegación San Luis, tradicionalmente llegaba a las 5 de la tarde y ahora llega a los lugares de descanso o a alcanzar a la Caravana a las 12 del día, para reforzar la vigilancia y atender a quienes van con mareos, ampollas, problemas de azúcar y cansancio. Los verifican y los atienden y regresan entre 3 y 4 de la tarde a la ciudad de San Luis Potosí para retomar su actividad a la misma hora al día siguiente, hasta el sitio donde se encuentren los peregrinos.








