Avanza la Caravana de la Fe con luto e incidencia de extravío

En su cuarto día de trayecto hacia San Juan padecieron por la lluvia

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Avanza la Caravana de la Fe con luto e incidencia de extravío

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Esta vez la lluvia, fue una de las inclemencias que padecieron los cientos de peregrinos de la Caravana de la Fe de San Luis Potosí, en su recorrido de este domingo hacia la localidad de Nanángela. Por la tarde noche levantaron al Niño Dios.

En su cuarto día de trayecto rumbo al santuario de la Virgen de San Juan de los Lagos, el contingente estuvo algo desconcertado por el fallecimiento de Carlos N., residente en la colonia soledense San Felipe, quien pereció ahogado antier por la noche en un tanque de El Rosario.  

Derivado de ello, los integrantes de la Celaduría Mayor reiteraron a los peregrinos, no alejarse del contingente durante el tránsito, no ingerir bebidas embriagantes y evitar ingresar a bordos o estanques de agua.

Entre las incidencias de este sábado, dos niños de 8 y 10 años de edad se adelantaron a la Caravana, extraviándose por varias horas, sin embargo, una comitiva se movilizó para ubicarlos logrando localizarlos kilómetros más adelante.

“Les recomendamos que no se alejen. No entiende la gente. Ahorita hay un estanque aquí en el pueblo (de Nanángela), y andaba un señor que pescando con sus dos niños. Fuimos y le dijimos retírese porque se le van a caer el agua, y no entiende”, comentó personal de la Celaduría. 

Los feligreses degustaron este sábado por la noche café con pan, así como caldo de pollo y de res con arroz, otorgado por familias capitalinas que acudieron hasta ese punto, en su afán de auxiliar y apoyar al contingente católico.  

Los sanjuaneros llegaron a Nanángela pasadas de las 18:00 horas, la mayoría de ellos se dispuso a colocar colchonetas, cobertores y casas de campaña para descansar, comer y tomar líquidos para seguir su camino. 

Más tarde, a las 19:00 horas un sacerdote ofició una celebración litúrgica en el campamento, para después proceder con la ‘levantada’ del Niño Dios, imagen traída para esta fecha desde el convento de Las Carmelitas, ubicado en la capital potosina. 

Mientras algunos cantaron “duérmase mi niño, duérmaseme ya”, rezaron y tomaron café con pan, otros prepararon las bolsas de dulces, sirvieron alimentos, mecieron al Niño y le colocaron su nuevo ropaje. 

Concluido el rosario, los devotos procedieron a pernoctar. Este día se movilizan al poblado de Las Maravillas.