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Condena la presidenta del Consejo Nacional de Personas de Talla Baja, Fátima Beltrán Martínez, que las camionetas van´s adaptadas para el traslado de personas con discapacidad, hayan sido enviadas a municipios en donde probablemente no existe un número importante de personas con discapacidad.
Recientemente se dio a conocer que ante la falta de coordinación y control de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y del DIF estatal, varios vehículos comprados para el traslado de personas con discapacidad, están sin uso e incluso fueron enviados a municipios donde no se sabe si hay personas que los requieren.
“Así como yo, muchas personas con discapacidad utilizamos siempre el transporte urbano y me molesta que esos vehículos especiales no los dejaran para quienes tenemos que ocupar el servicio en la capital, para trasladarnos al trabajo o a las diversas actividades que realizamos, ese servicio no sólo beneficiaría a personas de talla baja, sino con otros tipos de discapacidad como ciegos, sordos o con discapacidades motrices”.
Comentó que en ocasiones los camiones urbanos, cuando ven que se trata de una persona con discapacidad no se detienen a levantarlos, ya que los conductores evitan perder tiempo y no tienen paciencia para que suban o bajen y eso mismo sucede con los taxistas, ya que difícilmente se paran a brindarles un servicio.
“Creo deberían de planear bien y valorar en dónde se encuentra el mayor grupo de personas con discapacidad y apoyar a este sector de la población o en las comunidades donde realmente se requiera”.
Denunció que las autoridades no se acercan a los grupos que tienen alguna discapacidad, y que por eso no conocen los riesgos y problemáticas que enfrentan. “Soy una persona de talla baja, no mido ni un metro y corro mucho riesgo al andarme transportando en camiones urbanos”.
Recientemente se dio a conocer que ante la falta de coordinación y control de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y del DIF estatal, varios vehículos comprados para el traslado de personas con discapacidad, están sin uso e incluso fueron enviados a municipios donde no se sabe si hay personas que los requieren.
“Así como yo, muchas personas con discapacidad utilizamos siempre el transporte urbano y me molesta que esos vehículos especiales no los dejaran para quienes tenemos que ocupar el servicio en la capital, para trasladarnos al trabajo o a las diversas actividades que realizamos, ese servicio no sólo beneficiaría a personas de talla baja, sino con otros tipos de discapacidad como ciegos, sordos o con discapacidades motrices”.
Comentó que en ocasiones los camiones urbanos, cuando ven que se trata de una persona con discapacidad no se detienen a levantarlos, ya que los conductores evitan perder tiempo y no tienen paciencia para que suban o bajen y eso mismo sucede con los taxistas, ya que difícilmente se paran a brindarles un servicio.
“Creo deberían de planear bien y valorar en dónde se encuentra el mayor grupo de personas con discapacidad y apoyar a este sector de la población o en las comunidades donde realmente se requiera”.
Denunció que las autoridades no se acercan a los grupos que tienen alguna discapacidad, y que por eso no conocen los riesgos y problemáticas que enfrentan. “Soy una persona de talla baja, no mido ni un metro y corro mucho riesgo al andarme transportando en camiones urbanos”.








