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Ante la mirada atónita de visitantes del primer cuadro de la ciudad, elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal e inspectores municipales, realizaron el desalojo de dos comerciantes que se ubicaban en el pasaje Iturbide en la plaza del Carmen, esto sin importar la seguridad de los paseantes que se encontraban en ese instante en el lugar incluidos a menores de edad.
Algunos de los riesgos a los que los transeúntes estuvieron expuestos, fueron no solo golpes sino también a un accidente de consecuencias fatales, ya que los efectivos al momento de realizar el desalojo, no se percataron de la existencia de un tanque de gas que pendía del puesto y arrastraba por el pavimento mientras duró la corretiza.
Los hechos se suscitaron al filo de la una de la tarde, momento en el que los elementos procedieron a retirar los puestos, durante la acción, los comerciantes pedían a los elementos de seguridad resguardar la integridad de las mujeres que se encontraban en el lugar, específicamente el de una comerciante embarazada.
Acto seguido, los inspectores procedieron a intentar retirar las estructuras con jaloneos, mientras los propietarios se aferraban a los puestos, algunos de estos, incluso se montaron en las estructuras a fin de evitar que el puesto fuera retirado.
El jaloneo entre inspectores, comerciantes y elementos de seguridad se prolongó durante varios minutos, tiempo en el cual decenas de ciudadanos observaban los hechos, algunos incluso con miedo a quedar en medio de la trifulca.
En los hechos, resultó lesionada un elemento de la Dirección de Seguridad Pública Municipal que cayó en los jaloneos, además de que se detuvo a más de cuatro personas que se encontraban en el lugar.
Tras retirar las estructuras, ciudadanas que se encontraban en la zona, lanzaron una lluvia de elotes decomisados a los elementos, lo que originó la molestia en los efectivos.
Cabe hacer mención, que desde temprana hora, la plaza del Carmen se mantuvo resguardada por elementos de Seguridad Pública e inspectores de Comercio Municipal, los cuales evitaban el paso a los vendedores, pero no fue suficiente para que los informales hábilmente entraran al perímetro a ocupar el espacio, que según dicen ocupan desde hace más de doce años.






































