Desarrollan identificador de delincuentes por la voz

Extorsionadores y secuestradores, el blanco de este proyecto; graban banco de voces

Desarrollan identificador de delincuentes por la voz

Investigadores y estudiantes de la UNAM recopilan voces de todas las entidades del país para un proyecto de comparación forense que permita identificar a secuestradores y extorsionadores mediante el análisis de sus llamadas. 

El proyecto consiste en grabar, en una cabina insonorizada (aislada de ruido), las voces de personas (voluntarias) que desean participar en la investigación. Los registros sirven para generar un banco de voces que permita establecer parámetros de tonos, acentos, intencionalidades, riqueza léxica, edades, variaciones por uso de prótesis, modismos y condiciones socioeconómicas de los hablantes.

A diferencia de instrumentos similares a cargo de instituciones de procuración e impartición de justicia del país, los cuales están constituidos por voces de indiciados, procesados y sentenciados por algún delito, la herramienta universitaria en construcción permanente es también un recurso de utilidad para áreas de la lingüística dedicadas al estudio del español de México.

El proyecto es realizado por investigadores y estudiantes del Seminario de Lingüística Forense, de la licenciatura en Ciencia Forense de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM. Ellos constituyeron el Corpus de Lengua Oral del Español (CLOE), cuyo objetivo es realizar investigación en comparación forense de voz, a fin de analizar llamadas de extorsión o secuestro.

CLOE está conformado con esos elementos e integra muestras de voz de habitantes de todas las regiones del país, lo que será de utilidad en la caracterización de la voz al analizar llamadas de extorsión o secuestro, y también en el desarrollo de investigaciones en lingüística.

"En realidad nuestro objetivo es con un fin forense, sin embargo, es de interés para otras especialidades", explicó Fernanda López Escobedo –quien dirige el equipo de investigación.

Destacó que hasta antes de la pandemia tenían 145 hablantes grabados divididos en tres grupos de edad y tres niveles de estudios, a fin de buscar representatividad del español que se habla en México.

"No hemos podido continuar con la recopilación de voces, por las medidas sanitarias instituidas por la pandemia, porque se requiere utilizar la cabina, que es un espacio cerrado, pero tampoco podríamos dejar que el hablante utilice cubrebocas, pues es un factor de variabilidad en la voz", enfatizó.