logo pulso
PSL Logo

El martirio de El Realito

Por Ruth Salazar

Agosto 16, 2022 03:00 a.m.

A

Una comida normal de domingo se transformó en una lucha por sobrevivir para la familia López Díaz., luego de que su vivienda, ubicada en Tierra Nueva, en terrenos bajo los cuales pasa una tubería del acueducto El Realito, fue casi destruida por una monstruosa fuga de agua. 

Lo peor que es la tercera vez que deben lidiar con un incidente de esta naturaleza con una tubería defectuosa que ha convertido su vida en un martirio en los dos últimos años.

El incidente, según relataron a Pulso varios de sus integrantes, puso en riesgo a varios de los miembros de la familia, desde niños de cinco años de edad hasta personas de la tercera edad en silla de ruedas.

Para escapar del enorme geiser acuático que surgió desde el subsuelo la tarde del domingo, una mujer de la tercera edad tuvo que ser cargada por varias personas. Mientras que una mujer y su hija se vieron forzadas a romper la ventana de un cuarto en el que quedaron atrapadas por el torrente.

Mientras que sus bienes materiales fueron severamente dañados. Dos autos quedaron atrapados por el agua, uno de ellos fue volcado por la fuerza de la corriente. El parabrisas del otro quedó totalmente roto.

La casa recibió la peor parte. Un techo de lámina, bajo el que se desarrollaba la reunión, se derrumbó sobre los comensales.  

El interior quedó destrozado. No hay cuarto que no muestre las huellas de la inundación instantánea. Todo lo perdieron los López Díaz: colchones, muebles, ropa, electrónicos, el refrigerador, la estufa y hasta la alacena.   

Ante el desastre, la familia pidió ayuda, pues se quedaron sin nada. “Echen la mano, por favor, donde cocinamos, se acabó todo, ya son tres veces”, clama Alicia, una de las integrantes.

Al respecto, la familia se queja de que las indemnizaciones por las dos fallas anteriores fueron insuficientes para reparar los daños, a los que también muestran evidencia de lo defectuoso que han sido.

Y es que el accidente desmintió a las autoridades, que señalaron que esa sección del ducto fallaba por primera vez, lo cual no resultó cierto. Dos veces.