En 2024, “elección de estado”

Para el 2024 viene una elección de Estado, “la más dura de los últimos cien años”, con un peligros ingrediente militarista que no teníamos en el viejo régimen, advirtieron el analista Fernando Bealaunzarán y el perredista Guadalupe Acosta Naranjo, en la integración formal del capítulo San Luis Potosí del Frente Cívico Nacional.
Ante convocados de distintas organizaciones civilistas y políticas, el ex diputado federal y ex dirigente perredista Acosta Naranjo expuso que sólo un candidato con respaldo ciudadano, en una elección primaria abierta y con respaldo de los cuatro partidos de oposición (PAN, PRD, PRI y MC), tiene posibilidades de ganar la presidencia.
“No somos un partido, ni queremos hace un partido ni podemos porque la Ley no permite nuevos partidos hasta 2025”, aclaró.
“Nosotros lo que miramos es que no despunta nadie, que no tenemos candidato. Veo que varios han levantado la mano pero no veo suficiente fuerza para ganar”, expresó.
Dijo que los cuatro dirigentes de oposición con los que se ha planteado la candidatura en unidad estarían de acuerdo, pero rechazan que el candidato sea elegido en unas primarias nacionales, como hacen los partidos demócrata y republicano en Estados Unidos, todos los estados y en tiempo real.
“Quieren escoger el candidato ellos, a puerta cerrada, no que lo escoja la ciudadanía”, cuestinó.
Acosta Naranjo puso en duda que Movimiento Ciudadano pueda ganar solo como hasta ahora presume su dirigente, Dante Delgado: “Está como el ratoncito, envalentonado, pidiendo ‘échenme al gato’, pero no va a poder. Le van a echar la maquinaria porque será una elección de Estado, la más dura de los últimos cien años”.
Fernando Belaunzarán destacó que Andrés Manuel López Obrador es un regreso al viejo régimen priista, pero con un ingrediente que no se tenía: el militarismo.
Destacó que López Obrador, además de “mandar al carajo” a los que disienten, a los médicos, a los niños con cáncer, a las madres de desaparecidos, a los periodistas y a todos los que alzan la voz, ha comprado al Ejército con aduanas, construcción y aeropuertos. Usó de pretexto la seguridad pero la seguridad no mejoró.
Señaló que este tipo de relación entre gobierno autoritario y militares sólo la tienen Estados no democráticos con los que el presidente Andrés Manuel López Obrador se identifica, como Nicargaua, Cuba y Venezuela. Esta relación es un riesgo para la libertad y la democracia.
Guadalupe Acosta Naranjo observó que en esa elección de Estado la oposición logre ganar con poco margen. “En Estados Unidos con un autoritaio como Trump, el señor ordenó la toma del congreso y el ejército norteamericano no lo secundó y fue institucional. En México quén sabe qué pueda pasar con militares a las órdenes de Andrés”, planteó.
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