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Residentes de la privada Cantagua, cercana a las oficinas del DIF Municipal de Soledad, se quejaron de una fuga de aguas residuales procedente de un canal ejidal cercano, la cual genera olores desagradables y condiciones insalubres que afectan en especial a los niños que habitan en el conjunto habitacional.
El canal referido pasa por la parte trasera del fraccionamiento y luego por un costado, y es precisamente al pasar junto a la entrada principal de la privada que se generan filtraciones que luego forman charcos pestilentes alrededor del cruce de las calles Ponciano Arriaga y Chapultepec.
La fuga no es muy perceptible en “tiempo de secas”, pero cuando se presentan las lluvias y el nivel del agua del canal ejidal sube, entonces el agua residual se escapa a chorros.
Reparar este tipo de desperfectos correspondería a los ejidatarios de Soledad, que son los que aprovechan el canal para regar sembradíos que todavía sobreviven en la parte oriental del municipio, pero es sabido que el argumento de los campesinos siempre es que “no hay dinero” para reparar los daños en los canales.
Expresaron que los charcos que se forman a la entrada, cuando hace sol, tienden a secarse hasta convertirse en lodo y luego en tierra contaminada que vuela por acción de los vientos y contamina las áreas habitacionales cercanas, incluyendo las oficinas del DIF Municipal.
El canal referido pasa por la parte trasera del fraccionamiento y luego por un costado, y es precisamente al pasar junto a la entrada principal de la privada que se generan filtraciones que luego forman charcos pestilentes alrededor del cruce de las calles Ponciano Arriaga y Chapultepec.
La fuga no es muy perceptible en “tiempo de secas”, pero cuando se presentan las lluvias y el nivel del agua del canal ejidal sube, entonces el agua residual se escapa a chorros.
Reparar este tipo de desperfectos correspondería a los ejidatarios de Soledad, que son los que aprovechan el canal para regar sembradíos que todavía sobreviven en la parte oriental del municipio, pero es sabido que el argumento de los campesinos siempre es que “no hay dinero” para reparar los daños en los canales.
Expresaron que los charcos que se forman a la entrada, cuando hace sol, tienden a secarse hasta convertirse en lodo y luego en tierra contaminada que vuela por acción de los vientos y contamina las áreas habitacionales cercanas, incluyendo las oficinas del DIF Municipal.







