Especial | Honor a quien honor (no) merece
Son parte de la historia, pero una visión maniquea los cataloga como villanos

La costumbre de visualizar a algunos de los personajes más conocidos y polémicos de la historia mexicana como villanos sigue vigente.
En la memoria colectiva, alimentada por la instrucción escolar tradicional, resuenan con tintes malignos los nombres de Hernán Cortés, Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz, Victoriano Huerta y otros no tan visibles como José de Gálvez, Ignacio Elizondo o incluso, el de La Malinche.
De acuerdo con la profesora e investigadora Luz Carregha Lamadrid, de El Colegio de San Luis (Colsan), hasta los años 70 del siglo pasado la historia oficial de México y de todo el mundo se escribió "pensando en buenos y malos. Se ensalzó a algunos personajes convirtiéndolos en modelos a seguir y se desprestigió a otros como modelos a no seguir, la historia oficial se ha usado para educar y moralizar a la población".
Normalmente, para los héroes existe el homenaje y la gratitud eterna por sus acciones y logros. Parte de este honor se les confiere al imponer su nombre a una calle, una escuela o a una institución. Pero para los villanos no hay reconocimiento. Sólo la deshonra y el olvido. ¿O no?...
PARA LOS VILLANOS... ¿CALLES Y ESCUELAS?
En nuestra ciudad, el conquistador Hernán Cortés de Monroy y Pizarro Altamirano, destructor del imperio mexica, aunque también forjador del crisol de la Nueva España, es honrado con una avenida de poco más de cuatro kilómetros de largo, situada al norte de la capital.
Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu, consumador de la independencia de México y a la vez considerado traidor de los ideales republicanos por convertirse en emperador, es recordado con una calle en nuestro Centro Histórico.
El héroe de la batalla del 5 de mayo en Puebla y modernizador del México decimonónico, José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, en contra del cual se alzaron los anhelos democráticos y revolucionarios de principios del siglo XX, tiene su calle en la cabecera municipal de Soledad de Graciano Sánchez.
En el mismo municipio hallamos el colmo de los "homenajes" a villanos históricos, pues en el fraccionamiento Villas del Morro, una calle recuerda al mayor traidor de la Revolución Mexicana: el militar José Victoriano Huerta Márquez, conocido en su época como "El Chacal" y a quien se le responsabiliza del asesinato del presidente Francisco I. Madero y del vicepresidente José María Pino Suárez.
En otras ciudades del país también existen calles y hasta escuelas que "lucen" en su fachada el nombre de Victoriano Huerta.
Menos destacado en la historia nacional, pero significativo para la memoria local, es el visitador José Bernardo de Gálvez y Gallardo, funcionario de la corona española que en 1767 vino a San Luis Potosí a sofocar una serie de rebeliones de la población de menores recursos que anhelaba un acceso más justo a la tierra.
José de Gálvez, a quien se le recuerda con una avenida de poco más de dos kilómetros y medio en el oriente de la capital, ordenó el ahorcamiento de "unas ochenta personas y otros cientos que fueron condenadas a azotes, destierro, confiscación de bienes y trabajos forzados", de acuerdo con sus propios informes.
De Francisco Ignacio de Elizondo y Villarreal, quien traicionó y entregó a los líderes insurgentes en marzo de 1811 en Acatita de Baján, Coahuila, no se halló referencia de calle en la capital potosina, pero sí de Doña Marina, la intérprete, consejera, intermediaria y concubina de Hernán Cortés, a quien la tradición popular bautizó como "La Malinche" y convirtió en figura de reproche por haber ayudado a la conquista española de México - Tenochtitlan. Ella tiene su calle al sur de la ciudad, en la colonia General I. Martínez.
QUIEN NO RECUERDA SU HISTORIA...
Quizás, la idea de que existan calles que recuerden a los villanos o villanas de nuestra historia no sea un enfoque tan descabellado. En esto, la historiadora Luz Carregha coincide: "Es una forma de dar a conocer a los personajes que, buenos o malos, villanos o héroes, forman parte de la historia del país. A mí no me parece tan grave el asunto, Victoriano Huerta fue presidente del país y es un buen ejemplo... de lo que no se debe hacer, llegó a la presidencia sin violar la Constitución y finalmente, por lo que él hizo, la Constitución tuvo que ser reformada, perfeccionada".
Hacer que estos personajes sigan estando presentes en la memoria colectiva, empata con la ya conocida frase "Quien no recuerda su historia está condenado a repetirla", atribuida al poeta y filósofo español Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana.
A finales de julio de 2022 se presentó en el Congreso del Estado un punto de acuerdo para exhortar a todos los ayuntamientos a que revisaran la nomenclatura de sus calles a fin de honrar a personajes, fechas y acontecimientos propios de cada demarcación. Sin embargo, esta iniciativa parece haber tenido poco eco.
Al respecto, la investigadora del Colsan consideró que no hace falta revaluar o cambiar la nomenclatura de las calles, pero que "sí sería interesante que en aquellas que llevan nombres de personajes históricos, se pusiera una placa que explicara de quién se trata o cuál fue el aporte de ese personaje".
EL ADIÓS A LOS VILLANOS
Para Carregha Lamadrid, el concepto de villano ya no debe existir en la historia, pues cada personaje histórico fue un hombre o una mujer que vivió y tuvo aciertos y errores de acuerdo con las circunstancias y época que le tocó vivir.
"A Porfirio Díaz, por más que las investigaciones históricas han demostrado que no fue un villano, se le sigue colgando esa etiqueta. Otro ejemplo es Antonio López de Santa Anna, al que hemos acusado de todos los males del México de su época, incluyendo haber vendido a la Patria o la mitad de ella, cuando todo eso tiene una explicación. El otro caso es el de Agustín de Iturbide, quien fue el que consumó la independencia de México y, sin embargo, lo borramos de la lista de nuestros héroes".
La historiadora añade: "En el caso de Hernán Cortés, cuando a mí me vienen y me dicen: ´Es que los españoles nos conquistaron y nos esclavizaron´, yo digo... No, perdón; conquistaron a los grupos indígenas que en esa época habitaban el territorio que después fue México. La cultura mexicana que ahora conocemos es la mezcla, fusión o resultado de dos visiones: la española y la mexicana o indígena".
PARA FINALIZAR: UN RANKING DE VILLANOS
La firma de encuestas Mitofsky realizó, en octubre de 2019, un sondeo con mil mexicanos mayores de 18 años para definir a quiénes consideraban como principales héroes y villanos de la historia nacional. Aquí los principales resultados en cuanto a villanos:
Antonio López de Santa Anna: 34.3 por ciento de los votos.
Victoriano Huerta: 16.6 por ciento.
Hernán Cortés: 14.5 por ciento.
Porfirio Díaz: 11.2 por ciento de los votos. Es el único personaje que aparece tanto en el ranking de héroes (cuarto lugar con 11.1 por ciento de los votos) como en el de villanos.
Maximiliano de Habsburgo: 2.3 por ciento de los votos.
Agustín de Iturbide 1.8 por ciento. El restante 19.3 por ciento de los votos se repartió de forma poco significativa entre otros muchos personajes.
En otras listas, disponibles en sitios diversos de internet, también figuran como "villanos" personajes como Plutarco Elías Calles, Carlos Salinas de Gortari, Elba Esther Gordillo e incluso el ahora expresidente Andrés Manuel López Obrador. Algunos de ellos también tienen calles y escuelas que "honran" su memoria. Otros tal vez nunca tendrán ese privilegio, ni siquiera por equivocación.
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