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Marcelino Castillo cierra el micrófono (VIDEO)

Por María Medrano

Agosto 27, 2022 03:00 a.m.

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El 941 se convirtió para Marcelino Castillo en un número que marcaría el inicio y el fin de su carrera como locutor de radio. Ahora, tras 55 años al aire, ha decidido apagar para sí los micrófonos.

Amante del ciclismo y referente en la extinta estación radiofónica “La Rancherita”, Marcelino Castillo tuvo que viajar al entonces llamado Distrito Federal (hoy Ciudad de México) para realizar un examen que le daría licencia de locutor.

En aquel momento ese tipo de pruebas requerían demostrar conocimientos de cultura general, improvisación y el resultado estaba a cargo de la Secretaría de Educación Pública, a través de la Dirección de Radio y Televisión Educativa.

Don Marcelino, recuerda con entusiasmo que entre sus compañeros de prueba se encontraba Raúl Velasco.

“A mi derecha tenía a un compañero que se me hizo conocido, era ni más ni menos que Raúl Velasco, el conductor de Siempre en Domingo en Televisa”, recuerda el locutor.

Aunque aprobó el examen, Don Marcelino recuerda que la respuesta demoró más de lo normal, como consecuencia de dos eventos que marcarían la Historia en México, el movimiento estudiantil y los Juegos Olímpicos de 1968. 

Fue hasta dos años después, en 1970 que fue llamado a presentarse nuevamente al Distrito Federal y tras cinco horas de incertidumbre recibió su licencia.

“¿Qué siento yo en ese momento? Emoción grande, sentí que temblaba allá en el Distrito Federal de emoción”, recuerda Don Marcelino.

El documento que recibió enumeraba su licencia como la 941.

La voz de Don Marcelino se escuchó durante tres décadas por la frecuencia de XEBM La Rancherita, luego se trasladó por 10 años a ABC Radio y finalmente a Candela 94.1 FM donde laboró 15 años.

Estos años le han traído experiencias que no olvida, la cercanía que generó con sus radioescuchas quienes le pedían les prestara su voz para denunciar, pedir apoyo y alertar a quienes, atentos, sintonizaban siempre su programación.

 “¡Que chocó un tráiler en el periférico norte! ¡Que no hay paso en el Río Santiago, lleva agua!, (…) ¡que necesitan sangre!, detalla Don Marcelino las solicitudes más recurrentes de sus radioescuchas.

Durante generaciones se encargó de entretener a quienes le escuchaban en el tráfico, en la oficina, en la calle, en sus hogares, en el trabajo.

Hoy apaga el micrófono satisfecho de haberle dedicado una vida a lo que más ama.