El posgrado de Estomatología Pediátrica de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí instaló una ludoteca para niños que esperan su paso a consulta; el nuevo espacio ayudará a disipar el extendido temor al dentista.
Paola Ramírez, asistente de Sala Lúdica señaló que en este espacio los niños pueden encontrar material didáctico relacionado con la labor del dentista y su instrumental, a fin de que el infante se sienta tranquilo y sin miedo con el ambiente clínico.
En entrevista, explicó que es muy frecuente encontrarse con niños que tienen miedo al dentista y con una actitud negativa cuando llegan al consultorio, por lo que la falta de cooperación del paciente puede dificultar los procedimientos, el tiempo de la consulta se prolonga y el riesgo de lesionar a un infante es mayor.
Paola Ramírez resaltó muchas veces los niños tienen experiencias de dolor o incomodidad cuando van al dentista, por lo cual es primordial hacer que se sientan en confianza; “en la Sala Lúdica se logra que el menor entre relajado y sin temor con el médico, que salga contento, incluso con ganas de regresar”.
A veces experiencias negativas previas también los atemorizan. “Normalmente vienen de otros dentistas que no están correctamente capacitados para trabajar con niños, al no saber cómo tratarlos incurren en prácticas que le ocasionan miedo al infante al obligarlos a hacer lo que ellos quieren”.
La especialista compartió que gracias a la sala lúdica los niños cooperan solitos sin hacer berrinches, siguen las instrucciones del médico, logrando que este trabaje mejor y pueda hacer correctamente su trabajo.
El servicio que brinda el posgrado de Estomatología Pediátrica es muy accesible y recibe a muchos pacientes, incluso personas que vienen de otros municipios como Matehuala y Rioverde.

Paola Ramírez, asistente de Sala Lúdica señaló que en este espacio los niños pueden encontrar material didáctico relacionado con la labor del dentista y su instrumental, a fin de que el infante se sienta tranquilo y sin miedo con el ambiente clínico.
En entrevista, explicó que es muy frecuente encontrarse con niños que tienen miedo al dentista y con una actitud negativa cuando llegan al consultorio, por lo que la falta de cooperación del paciente puede dificultar los procedimientos, el tiempo de la consulta se prolonga y el riesgo de lesionar a un infante es mayor.
Paola Ramírez resaltó muchas veces los niños tienen experiencias de dolor o incomodidad cuando van al dentista, por lo cual es primordial hacer que se sientan en confianza; “en la Sala Lúdica se logra que el menor entre relajado y sin temor con el médico, que salga contento, incluso con ganas de regresar”.
A veces experiencias negativas previas también los atemorizan. “Normalmente vienen de otros dentistas que no están correctamente capacitados para trabajar con niños, al no saber cómo tratarlos incurren en prácticas que le ocasionan miedo al infante al obligarlos a hacer lo que ellos quieren”.
La especialista compartió que gracias a la sala lúdica los niños cooperan solitos sin hacer berrinches, siguen las instrucciones del médico, logrando que este trabaje mejor y pueda hacer correctamente su trabajo.
El servicio que brinda el posgrado de Estomatología Pediátrica es muy accesible y recibe a muchos pacientes, incluso personas que vienen de otros municipios como Matehuala y Rioverde.










