A-AA+
Foto: Pulso
En el primer aniversario de su formación como grupo, la organización civil #CambioporSan Luis participó con una protesta en la Plaza de Armas, por el alza en los precios de los combustibles y las políticas públicas que no mejoran ni en transparencia ni en el combate a la corrupción, según denunciaron.
La organización civil nació el 7 de enero de 2017 en respuesta a una convocatoria vía redes sociales, en la que sus integrantes se organizaron para marchar en protesta por el regreso del combustible a un precio más alto.
En la manifestación de este domingo los inconformes aseguraron que la directiva de Pemex y sus amigos, se están acabando el petróleo y la empresa.
Explicaron que todo aquel que ha dejado de combatir la corrupción desde el gobierno es considerado su enemigo y por lo tanto, lucharán contra él.
Observaron que ninguna autoridad federal, estatal o municipal garantiza el freno a la corrupción, y ella se ha visto solo en las decisiones del Estado para cargar los errores en la planeación de la economía a millones de mexicanos con el alza de impuestos que repercute, por ejemplo, en el precio de los combustibles.
En el primer aniversario de su formación como grupo, la organización civil #CambioporSan Luis participó con una protesta en la Plaza de Armas, por el alza en los precios de los combustibles y las políticas públicas que no mejoran ni en transparencia ni en el combate a la corrupción, según denunciaron.
La organización civil nació el 7 de enero de 2017 en respuesta a una convocatoria vía redes sociales, en la que sus integrantes se organizaron para marchar en protesta por el regreso del combustible a un precio más alto.
En la manifestación de este domingo los inconformes aseguraron que la directiva de Pemex y sus amigos, se están acabando el petróleo y la empresa.
Explicaron que todo aquel que ha dejado de combatir la corrupción desde el gobierno es considerado su enemigo y por lo tanto, lucharán contra él.
Observaron que ninguna autoridad federal, estatal o municipal garantiza el freno a la corrupción, y ella se ha visto solo en las decisiones del Estado para cargar los errores en la planeación de la economía a millones de mexicanos con el alza de impuestos que repercute, por ejemplo, en el precio de los combustibles.








